Jannik Sinner tomó una decisión difícil al retirarse del US Open y perderse un Grand Slam por primera vez en siete años.
Sin embargo, Greg Rusedski considera que el número uno del mundo eligió el camino más inteligente al anteponer su salud y la longevidad de su carrera al éxito inmediato y a asumir riesgos innecesarios.
Defence complete.
Jannik Sinner defeats Alexander Zverev 6-7(7), 7-6(2), 6-3, 6-4 to win his second Wimbledon trophy. #Wimbledon pic.twitter.com/TejFI5DdbWADVERTISEMENT— Wimbledon (@Wimbledon) July 12, 2026
Sinner vivió un periodo extraordinario entre marzo y julio: conquistó un Grand Slam y encadenó cinco títulos consecutivos de Masters 1000, convirtiéndose en el primer jugador en lograrlo al inicio de la temporada.
Como era lógico, la atención se centró rápidamente en una posibilidad histórica: que el italiano pudiera completar un inédito pleno de los nueve grandes torneos ATP en una misma temporada.
Ese escenario se desvaneció cuando Jannik se ausentó del torneo de Montreal para prolongar su descanso tras la defensa del título de Wimbledon. Su situación quedó aún más clara después de que un problema en la rodilla le obligara a permanecer más tiempo alejado de la competición.
Posteriormente, el italiano se retiró de Cincinnati y confirmó que tampoco disputaría el US Open, torneo en el que habría sido el favorito para recuperar el trofeo conquistado en 2024.
Para Rusedski, sin embargo, hay pocos motivos para cuestionar la decisión.
Jannik eligió su físico por encima del éxito inmediato
El británico considera que el número uno del mundo demostró madurez al resistir la tentación de regresar antes de estar preparado. En lugar de centrarse en lo que podía conseguir durante la gira norteamericana, el jugador de 25 años tuvo en cuenta una perspectiva mucho más amplia.
Este enfoque resulta especialmente comprensible dadas las exigencias del calendario del tenis moderno. Sinner ya acumula una carga de trabajo extraordinaria.
Por ello, regresar antes de tiempo tras una lesión en la rodilla podría haber provocado un problema mucho mayor, especialmente de cara al resto de los torneos ATP de la temporada.
De perderse una oportunidad histórica en los Masters 1000 a proteger su futuro
La decisión supone un cambio radical respecto al debate que rodeaba a Jannik justo después de Wimbledon. En aquel momento, el italiano era protagonista de las conversaciones sobre una temporada potencialmente histórica, especialmente en el circuito de Masters 1000.
En lugar de perseguir ese objetivo, el cinco veces campeón de Grand Slam consultó a sus médicos en Turín, decidió no disputar ningún torneo de preparación y finalmente aceptó que el US Open no compensaba el riesgo.
Para un jugador que ya ha logrado tanto a una edad tan temprana, Rusedski interpreta la decisión como una inversión, no como un revés. Jannik puede haber sacrificado un torneo, pero está protegiendo el futuro de su carrera.
“Jannik chose the smartest path. He said to himself, ‘Let’s not play; let’s take care of my body. I have to think about the next ten years.’
It was a surprise to all of us, because we were discussing what would happen with him, whether he would manage to win all the Masters 1000 tournaments in one year.
But he consulted his doctors, did not play any preparation tournaments, and decided to withdraw from the US Open,” Greg Rusedski said.
