Mats Wilander

Mats Wilander

Mats Wilander fue un tenista profesional sueco. Nació el 22 de agosto de 1964 en Vaxjo, Suecia. Creció en una familia de tenistas: su padre y sus dos hermanos mayores practicaban este deporte. Wilander empezó a jugar al tenis muy joven y no tardó en mostrarse prometedor. Ganó su primer torneo junior a los siete años y se convirtió en uno de los tenistas más laureados de su generación. De niño, Wilander era conocido por su dedicación y ética de trabajo. A menudo pasaba horas practicando en la cancha, incluso con mal tiempo. Su duro trabajo dio sus frutos y no tardó en ascender en el tenis juvenil sueco. A los 16 años ya competía en torneos profesionales.

A pesar de su éxito inicial, Wilander sufrió algunos reveses en su carrera. Luchó contra las lesiones y sufrió algunas derrotas decepcionantes. Sin embargo, perseveró y siguió trabajando duro, hasta convertirse en uno de los mejores jugadores del mundo. Hoy se le recuerda como uno de los mejores tenistas de todos los tiempos, con siete títulos de Grand Slam y una reputación de feroz competidor.

Wilander se hizo profesional en 1976 y rápidamente se hizo un nombre en el mundo del tenis.Durante su carrera ganó siete torneos individuales de Grand Slam: el Abierto de Australia en 1983, 1984 y 1988, Roland Garros en 1982, 1985 y 1988 y el Abierto de Estados Unidos en 1988. Es el único tenista masculino, aparte de Rafael Nadal, que ha ganado varios torneos del Grand Slam en las tres superficies, arcilla, hierba y dura.

Su mejor posición en el ranking mundial en individuales fué el número uno, logro que alcanzó en el año de 1988. Su fracaso en Wimbledon, donde nunca superó los cuartos de final, le impidió ganar el Grand Slam de  carrera. Sin embargo, ganó el dobles masculino en Wimbledon en 1986 y su mejor posición en el ranking de esta modalidad fue el número tres del mundo. También fué notable su participación en la copa Davis en representación de su país donde logró coronarse en tres ocasiones en los años 1985, 1985 y 1987. Mats era conocido por su gran juego de fondo y su capacidad para superar a sus rivales en partidos largos.

Además de su éxito en la pista, Wilander también era conocido por su deportividad y profesionalidad. Fue una figura respetada en el mundo del tenis y sigue siendo muy querido en su país natal, Suecia.