Alexander Zverev aseguró que se sorprendió al ver a Trinity Rodman en el palco de Ben Shelton y afirmó que nunca tuvo intención de burlarse ni faltarle el respeto a la novia de la estrella del tenis estadounidense.
El tenista alemán conquistó el domingo su segundo título de Grand Slam tras imponerse al ídolo local Shelton en la final del US Open por 6-3, 7-6 (2), 5-7 y 6-2.
Rodman, estrella de la selección estadounidense de fútbol y jugadora del Washington Spirit, tenía un partido ese mismo día. Sin embargo, la futbolista de 24 años quería asistir a toda costa a la final del US Open y, aunque no pudo estar desde el inicio, logró llegar al menos para presenciar el tramo final del encuentro por el título.
Zverev recibió críticas por su mensaje a Rodman
Durante su discurso tras recibir el trofeo, Zverev reparó en la presencia de la novia de Shelton en las gradas y le dedicó un comentario que algunos consideraron burlón e irrespetuoso.
«Trinity, pensé que hoy tenías un partido, ¿no? Bien hecho también por tu parte. Eres el amuleto de la suerte. Hoy no, pero normalmente sí...», le dijo el alemán a Rodman.
Zverev to Ben Shelton’s girlfriend & soccer star Trinity Rodman after beating Ben in the U.S. Open final
— The Tennis Letter (@TheTennisLetter) September 13, 2026
“Trinity, I thought you had a game today, no? Well done to you as well. You’re the lucky charm. Not today, but usually”
😭😭😭😭😭 pic.twitter.com/OVenNJQCyg
Las críticas surgieron porque algunos interpretaron sus palabras como una pulla en tono jocoso hacia Shelton y su novia, además de una forma de ensañarse con la derrota del estadounidense.
Zverev: «No esperaba ver a Rodman y me sorprendió encontrarla allí... Es el amuleto de Shelton»
Al referirse a la reacción provocada por sus declaraciones, Zverev explicó que sabía que Rodman tenía un partido ese día y que no creía posible que pudiera estar en las gradas durante la final del US Open.
«No esperaba que estuviera allí. Cuando la vi, me sorprendí un poco. Por lo que tengo entendido, jugó el partido y después vino para apoyar a Ben, lo que supone un esfuerzo increíble. Hay que reconocérselo. Sé que ella es como su amuleto de la suerte. Siento que ayer no funcionara», declaró el alemán, de 29 años, a Julia Adams.
