El camino de Novak Djokovic hasta la cima del tenis no fue siempre el ascenso firme que hoy podría sugerir su extraordinaria carrera.
En 2010, el serbio no estaba satisfecho con su nivel. Sufría ante Rafael Nadal y Roger Federer y, una y otra vez, se quedaba a las puertas de su sueño de convertirse en el número uno del mundo.
Novak Djokovic. Rafa Nadal. US Open 2011 final.
When tennis peaked.pic.twitter.com/ZyNkkWoxRhADVERTISEMENT— Danny (@DjokovicFan_) July 16, 2026
La situación llegó a ser tan frustrante que Djokovic reconoce que hubo un momento en el que se preguntó si realmente tenía lo necesario para triunfar al más alto nivel.
Sin embargo, aquellas derrotas y tropiezos terminaron convirtiéndose en uno de los periodos más importantes de su carrera. Apenas un año después, el jugador nacido en Belgrado conquistó el tenis masculino como pocos lo habían hecho antes: alcanzó el trono de la ATP e inició su extraordinario camino hacia la consideración como el mejor tenista de todos los tiempos.
«Llegué a pensar en dejar el tenis»
Djokovic considera que algunas de las lecciones más valiosas del deporte nacen del fracaso, especialmente cuando un atleta comienza a cuestionarlo todo, incluido su compromiso y su progreso.
Eso fue precisamente lo que le ocurrió en 2010. Aunque se mantenía entre los mejores jugadores del mundo y alcanzaba grandes finales, el serbio no lograba imponer su juego ante Rafael Nadal y Roger Federer.
El trono de la ATP seguía pareciendo inalcanzable. Aunque confiaba firmemente en sus capacidades, aquella situación le generaba una enorme presión y obligó a Djokovic a mirar más allá de su propio tenis.
En un momento dado, incluso llegó a plantearse abandonar. En lugar de permitir que aquella etapa difícil lo definiera, el serbio comenzó a buscar las razones de sus problemas y los aspectos que podía cambiar.
Sobre todo, encontró una solución para su alimentación y afrontó la temporada 2011 en buenas condiciones físicas y preparado para conquistar el tenis masculino. Su familia desempeñó un papel importante, pero también lo hizo su mayor atención al cuidado personal.
Los cambios que transformaron a Djokovic
Novak comenzó a conceder más importancia a los aspectos de su vida alejados de las pistas. Señaló la oración, el descanso de calidad, una alimentación adecuada, la recuperación y las relaciones humanas como prioridades que le ayudaron a encontrar un mayor equilibrio.
Estos cambios formaron parte de una transformación más amplia que, con el tiempo, le permitió protagonizar la temporada de despegue que hasta entonces parecía tan difícil de alcanzar.
Al año siguiente, todo cambió. Djokovic conquistó tres títulos de Grand Slam en Melbourne, Londres y Nueva York, y solo sufrió dos derrotas antes del US Open.
Su temporada de consagración le condujo al trono de la ATP. Tras Wimbledon, sustituyó a Rafael Nadal y se convirtió finalmente en número uno del mundo con 24 años. De ese modo, demostró que las dudas y frustraciones de 2010 no eran el final de su historia.
Por fortuna, decidió entregarlo todo después de una temporada decepcionante, y en 2011 vimos la mejor versión de Novak. Aquellas dudas se convirtieron en la base de su transformación.
Mientras se cuestionaba su futuro, Djokovic terminó descubriendo qué necesitaba para convertirse en el mejor jugador del mundo y cumplir su sueño de infancia.
«Las lecciones más importantes siempre llegan del fracaso, cuando realmente lo cuestionas todo y te preguntas si tienes lo necesario. El año 2010 es un buen ejemplo.
En un momento llegué a pensar en dejar el tenis. No sabía si tenía lo necesario y parecía que no podía alcanzar el número uno del mundo. Durante aquellos años perdía la mayoría de los grandes partidos contra mis dos mayores rivales, Rafael Nadal y Roger Federer, y toda esa situación me generaba mucho estrés.
Por eso diría que uno de los grandes puntos de inflexión fue mi familia, junto con el hecho de cuidar de mí mismo. Creo que aspectos como la oración, dormir bien, una alimentación adecuada, la recuperación y las relaciones humanas son importantes; son cosas que siempre intento priorizar», afirmó Novak Djokovic.
