Novak Djokovic volverá a disputar el ATP 500 de Pekín 11 años después de su última participación.
Para el campeón serbio, no se trata de un torneo más. En la capital china protagonizó algunas de las mejores actuaciones de su carrera, como demuestra su impresionante registro de 29 victorias en 29 partidos y seis títulos conquistados en sus seis participaciones.
Djokovic, listo para competir
El tenista nacido en Belgrado fue muy claro durante la rueda de prensa al explicar por qué decidió jugar el China Open: quiere devolver a los aficionados chinos todo el cariño que siempre le han mostrado.
«Ha pasado mucho tiempo desde la última vez: 11 años. Tengo un registro muy positivo aquí. Siempre me ha gustado jugar en Pekín y, en general, en China; aquí, en particular, siempre he recibido un gran apoyo y el ambiente es increíble. Tanto durante los entrenamientos como en los partidos, los aficionados chinos al tenis muestran mucho cariño y respaldo. Estoy deseando volver a jugar. Tarde o temprano iba a regresar a Pekín. Me alegra que haya ocurrido este año. Llegué unos días antes para intentar realizar algunas sesiones de entrenamiento y pasar unas horas en la pista antes de empezar. Espero volver a sentir las buenas sensaciones del pasado y disputar un torneo fantástico», afirmó Djokovic.
El tenista, de 39 años, también se refirió a su estado físico. Tanto en el Masters 1000 de Cincinnati como en el US Open tuvo que lidiar con una sensación general de malestar que le impidió competir en igualdad de condiciones contra sus rivales. Más preocupante que las derrotas fue la forma en que su cuerpo cedió en ambos partidos.
«Por ahora me siento bien; veremos cómo transcurren las cosas. Jugar un partido es diferente a cualquier entrenamiento o set de prueba. De momento, todo está bien. Estaba deseando venir a China. Los resultados que he conseguido aquí hablan por sí solos. Saber que tengo ese registro —29 victorias en 29 partidos— me da la confianza que necesito en este momento», explicó.
