A Novak Djokovic nunca le resultó sencillo ganarse al público del tenis. Durante años tuvo que esperar para recibir el reconocimiento que merecía.
En los mejores años de Roger Federer y Rafael Nadal, el serbio solía ocupar el papel de tercer protagonista de la historia, desde que en 2007 demostró que podía acabar con el dominio de ambos.
One we won't be forgetting for a long time 💫
Enjoy the best highlights from Felix Auger-Aliassime and Novak Djokovic's quarter-final on Centre Court. pic.twitter.com/O6mxuCItwYADVERTISEMENT— Wimbledon (@Wimbledon) July 7, 2026
John McEnroe cree que Djokovic entendió esa situación y la utilizó como combustible y motivación. Quería alcanzar el mismo nivel de respeto que Federer y Nadal ya habían conquistado.
Por eso, el tenista nacido en Belgrado dio lo mejor de sí mismo para romper el patrón establecido y lograr resultados que le permitieran convertirse legítimamente en parte de esa historia.
Novak siguió ganando y conquistando respeto
John encuentra algunas similitudes entre la trayectoria de Novak y su propia carrera. Cuando el zurdo estadounidense irrumpió a finales de la década de 1970, Bjorn Borg y Jimmy Connors eran los grandes nombres del tenis masculino. Ambos dominaban los escenarios más importantes y se disputaban el trono de la ATP.
El neoyorquino quería demostrar que podía estar a su altura e incluso superar su nivel. Djokovic vivió algo parecido durante la segunda mitad de la década de 2000.
Sin embargo, su desafío era todavía mayor. Federer y Nadal ya habían ganado muchísimo y contaban con un enorme respaldo en todo el mundo, mientras los aficionados esperaban con entusiasmo sus duelos por los grandes títulos.
El serbio tuvo que encontrar su propio camino para entrar en ese selecto grupo, y lo hizo de manera brillante sobre la pista, especialmente a partir de 2011. En lugar de preocuparse demasiado por si gustaba o no a los aficionados, Novak siguió ganando partidos y títulos.
Cada nuevo récord y cada logro hacían más difícil excluirlo de la conversación. Con el tiempo, el jugador de Belgrado superó a sus grandes rivales y se convirtió en el tenista más laureado de todos los tiempos.
El respeto se volvió imposible de ignorar
Hubo una época en la que Djokovic era visto con frecuencia como el villano cuando se enfrentaba a Federer y Nadal. McEnroe recuerda claramente esa etapa de su carrera.
Sin embargo, el serbio terminó cambiando el relato gracias a sus resultados y sus conquistas. Quería convertirse en el mejor jugador de todos los tiempos, y lo consiguió hace un par de años.
No necesitaba que todo el mundo lo quisiera y admirara. Su respuesta fue sencilla: seguir ganando y lograr que la gente lo respetara, quisiera o no.
Esa estrategia ayudó a Novak a convertirse en una de las figuras más influyentes de la historia del tenis. John también lo describió como una persona beneficiosa para este deporte, y destacó su inteligencia y la manera en la que se ha representado a sí mismo a lo largo de los años.
Para Novak, el camino nunca consistió únicamente en derrotar a Roger y Rafa. Quería demostrar que merecía estar junto a ellos y, con el tiempo, terminó logrando mucho más que eso.
A sus 39 años, el serbio continúa entre los 15 mejores jugadores del mundo, después de protagonizar dos grandes actuaciones en torneos del Grand Slam esta temporada y con la esperanza de conseguir más éxitos en 2027, el año en el que cumplirá 40 años.
"Novak was the villain, a bit like Darth Vader. He had to fight to earn the respect he deserves. I relate to him a little, because Bjorn Borg and Jimmy Connors were a powerhouse duo, and one day I woke up wanting to be in the same league with them.
Novak wanted to be as respected and loved as Roger and Rafa, and that’s pretty hard to achieve. He did it by winning more titles than them. It’s as if he told himself: ‘You don’t like me?
Fine, but you are going to respect me.’ I have always said that, ultimately, he has been great for tennis; he is smart, and he says the right things," John McEnroe said.
