El nivel de exigencia física que impone la cima del tenis masculino ha vuelto a modificar la hoja de ruta de la máxima raqueta del circuito ATP. Tras consagrarse en el césped de Wimbledon y acumular un importante desgaste acumulado en los primeros siete meses del calendario, Jannik Sinner confirmó que no disputará el Masters 1000 de Montreal, postergando su reaparición para el certamen de Cincinnati antes del asalto final al US Open.
Apuesta por el tanque lleno: Sinner frena en Montreal para blindar el US Open
El líder del ranking mundial —que se mantenía invicto en certámenes de categoría Masters 1000 durante la presente campaña— decidió frenar la máquina junto a su equipo técnico para evitar recaídas y llegar en plenitud fisiológica al último Grand Slam de la temporada.
“Tras evaluar cuidadosamente todos los factores con mi equipo, tomamos la difícil decisión de retirarme de Montreal”.
Proteger el físico en la antesala de la Gran Manzana
La renuncia al torneo canadiense deja en evidencia la estricta política de dosificación de cargas que están adoptando los referentes del ranking ante un calendario sin respiro. Con la baja confirmada de Novak Djokovic y la paulatina rehabilitación de Carlos Alcaraz en su articulación, la mesa de Montreal pierde a sus principales cabezas de cartel.
A pesar del impacto comercial para la organización del evento, el diestro de San Cándido fue tajante sobre los motivos que inclinaron la balanza.
“Nunca es fácil perderse un evento tan importante, pero creemos que es la decisión correcta para priorizar mi salud. Me decepciona no poder estar allí, pero espero volver a Montreal en el futuro”.
Cincinnati como único ensayo antes de Nueva York
Al descartar el compromiso en suelo canadiense, la racha matemática de pelear por la totalidad de los títulos Masters 1000 en un mismo año natural queda oficialmente interrumpida para el italiano. Sin embargo, el cálculo de rendimiento apunta a un objetivo mayor: repetir el trofeo en Nueva York.
Sinner reaparecerá en la pista dura de Cincinnati, certamen que servirá como su único banco de pruebas antes de saltar a las pistas de Flushing Meadows para defender su corona del US Open.
