Alexandra Eala superó sin demasiados problemas la primera ronda del US Open, aunque la tenista de 21 años reconoció que jugar ante un ruidoso público neoyorquino le generó sensaciones diferentes y fue un factor que tuvo que gestionar durante el partido.
La número 18 del mundo derrotó por 6-1 y 6-2 a la estadounidense Mary Stoiana, procedente de la fase de clasificación, en la pista Louis Armstrong. Así, Eala inició con comodidad un torneo en el que las expectativas sobre ella son mucho mayores que hace un año. La filipina parte como decimoséptima cabeza de serie en Nueva York y, después de todo lo que ha conseguido durante la gira norteamericana de pista dura, ya no afronta los grandes torneos simplemente como una joven promesa interesante.
Stoiana dispuso de seis oportunidades de break durante el encuentro, pero Eala las salvó todas y convirtió cuatro de sus ocho opciones. El marcador reflejó una clara superioridad, aunque la filipina aseguró después que el partido no fue tan sencillo como pudo parecer.
“Of course, it was a very difficult [match],” Eala dijo tras la victoria. “Every exchange had its own challenges, especially at the start of the second set. I think she put me in uncomfortable positions.”
Sin embargo, buena parte de la atención volvió a centrarse en los seguidores de Eala. Las banderas filipinas se hicieron visibles en las gradas de Louis Armstrong Stadium y el ruido acompañó prácticamente cada punto, algo que se ha convertido en habitual cuando la tenista juega en ciudades con una amplia comunidad filipina.
Eala explica qué fue diferente en Nueva York
“It felt different, definitely,” Eala reconoció durante su rueda de prensa. “Not to say that one was more challenging than the other, it’s just different circumstances.”
Además, este fue su primer partido en uno de los estadios principales del US Open. El techo cerrado hizo que el sonido resultara todavía más perceptible. La tenista explicó que ese ambiente puede contribuir a generar energía, pero que, al mismo tiempo, una jugadora debe aprender a convivir con él y mantener la concentración en el partido.
“There were nerves, for sure. I am not really sure I can pinpoint where they came from. If it’s from the noise or the first round of the Slam,” explicó.
La joven filipina ya ha acumulado mucha experiencia ante públicos numerosos y especialmente ruidosos durante el último año, desde Miami hasta Washington y Toronto. Antes del US Open, la exnúmero 4 del mundo Mary Joe Fernandez afirmó que el grupo de seguidores de Eala había crecido casi en todas las ciudades que visitaba, mientras que Patrick McEnroe consideró que los organizadores de los torneos deberían situarla en las pistas más grandes por la atención que genera.
Eala cree que la clave está en alcanzar finalmente un punto en el que el entorno tenga cada vez menos importancia.
“In the end, when you get into the groove and rhythm, we play tennis and a match is a match, whether there are lots of people watching or not,” señaló.
Eala tiene otra oportunidad ante Oliynykova
La atención que rodea a Eala ya no se explica únicamente por su popularidad. Sus resultados en 2026 han cambiado la manera en que rivales y aficionados la observan. En agosto conquistó su primer título de la WTA en Washington, donde derrotó a Elina Svitolina y Naomi Osaka antes de imponerse a Jessica Pegula en la final. Desde Wimbledon, además, ha ganado nueve de sus últimos 11 partidos en pista dura.
Su actuación en Wimbledon también supuso otro paso adelante, ya que alcanzó por primera vez la cuarta ronda de un torneo de Grand Slam. Esos resultados le permitieron ascender hasta el número 18 del ranking, la posición más alta jamás alcanzada por una jugadora filipina o del sudeste asiático en el circuito WTA.
Ahora Eala afrontará una segunda ronda que ofrecerá más pistas sobre cuánto ha progresado durante los últimos meses. Oleksandra Oliynykova derrotó a Reese Brantmeier por 6-4 y 6-4 en la primera ronda y ya sabe lo que es vencer a Eala esta temporada.
Su único enfrentamiento anterior tuvo lugar en Estrasburgo en mayo. Eala ganó el primer set, pero la ucraniana remontó para imponerse por 3-6, 7-5 y 6-3 después de una larga batalla.
“It was a really good match. Very intense, quite tight,” recordó Eala al hablar de aquel duelo. “Looking back at that match, there are a lot of things that I could have done better.”
La tenista de 21 años añadió que han pasado varios meses desde Estrasburgo y que siente que ha evolucionado durante ese periodo. Esta vez, además, partirá como la jugadora mejor clasificada y con mucha más confianza después de su gran verano en Norteamérica.
Pocos esperan que la filipina reciba menos apoyo a medida que avance el torneo. La mayoría considera que el respaldo no hará más que crecer ronda tras ronda, siempre que continúe jugando a buen nivel y superando cada obstáculo que encuentre en el camino.
