Coco Gauff ha vivido una temporada con momentos frustrantes, pero también con señales de que su tenis avanza en la dirección correcta.
La estadounidense de 22 años comenzó el año con grandes expectativas, aunque en algunos tramos su saque y su derecha volvieron a generarle problemas. Alcanzó los cuartos de final del Abierto de Australia y después disputó la final de Roma, pero cayó en la tercera ronda de Roland Garros cuando defendía el título conquistado el año anterior.
Gauff reaccionó bien durante el verano. Disputó por primera vez las semifinales de Wimbledon, repitió ronda en Toronto y llegó a Cincinnati con mucha más seguridad. Finalmente, derrotó a Jessica Pegula por 6-2 y 6-4 en la final para conquistar su primer título de la temporada y su segunda corona en Cincinnati.
Fue otra muestra de lo mucho que han cambiado las cosas respecto al año pasado. En Cincinnati 2025, Gauff perdió ante Jasmine Paolini en un partido en el que cometió 16 dobles faltas. Poco después, incorporó a su equipo al especialista en biomecánica Gavin MacMillan para ayudarla a reconstruir su saque.
Un año después, solo cometió una doble falta en la final contra Pegula.
Gauff asegura que ya no siente que su tenis vaya hacia atrás
Después de ganar el título, la número 4 del mundo explicó que el cambio más importante no ha sido únicamente técnico. Sus entrenadores también la han ayudado a recordar qué tipo de jugadora es y a dejar de prestar tanta atención a las críticas externas.
“I think Gavin and JC have done a great job kind of reworking my mind and reminding me of the player I am,” afirmó Gauff.
La estadounidense reconoció que los comentarios de quienes sugerían que había tenido suerte al ganar algunos de sus títulos le afectaron más de lo que le habría gustado.
“But now I feel like I’m in the mindset that I deserve everything that I have gotten so far, and I worked really hard for it,” añadió.
La ex campeona del US Open también destacó que los resultados que buscaba comenzaron a llegar después de un periodo en el que sentía que estaba haciendo las cosas bien, pero sin obtener recompensa.
“Over the course of the last two tournaments, starting after the French Open, I feel like I’ve been playing the tennis that I’ve been wanting to play, and now the results are coming.”
Es una descripción muy diferente de la que Gauff hacía de sí misma hace un año. Entonces aseguró estar frustrada con su juego e incluso tener la sensación de que estaba empeorando, algo que ninguna jugadora desea experimentar.
“So last year I was in a weird predicament,” explicó. “I made sudden decisions that most people probably wouldn’t do before a Grand Slam, but I think it was worth it.”
Gauff considera que la diferencia ahora es evidente.
“Obviously, I feel like there’s a night-and-day difference in the player I am from last year to now.”
Gauff quiere seguir mejorando, sin mirar demasiado lejos
El título de Cincinnati le aporta confianza antes del US Open, aunque intenta no convertir un buen torneo en una predicción sobre lo que sucederá en Nueva York.
“To be honest, I don’t think that this is an indicator that I’m going to do well in New York or anything like that,” declaró.
Para ella, lo más importante es saber que puede encontrar soluciones durante los partidos complicados.
“I definitely think going in knowing that I can figure out these matches, and knowing it’s going to be tough in New York, just knowing the quality wins that I had this week helps.”
Esa actitud ha aparecido en varias ocasiones durante su temporada. Antes de Cincinnati, Gauff explicó que en Wimbledon había empezado a notar que algo encajaba y que después pudo trasladar esa sensación a Toronto. Se mostró especialmente satisfecha porque las pistas rápidas de Canadá no siempre le han resultado sencillas.
A comienzos de año, también admitió que había aprendido a no juzgarlo todo en función de los resultados y a bloquear parte de la presión exterior. Para una jugadora que se hizo famosa siendo adolescente y a la que durante años se le exigió ganar grandes títulos, ese aprendizaje ha sido fundamental.
Sus últimos resultados sugieren que la tenista de 22 años está encontrando un mejor equilibrio. Ha alcanzado las semifinales de Wimbledon y Toronto y ahora suma un trofeo en Cincinnati, mientras que el saque que tantos quebraderos de cabeza le provocó el año pasado parece mucho más controlado.
Gauff sabe que todavía tiene trabajo por delante. Aseguró que quiere ser más agresiva en los puntos importantes y aprovechar en Nueva York todo lo aprendido en Cincinnati.
El US Open ya le ha dejado algunos de los mejores recuerdos de su carrera, después de conquistar el título en 2023. Esta vez llegará como cuarta cabeza de serie, con más confianza que hace un año y con la evidencia de que los cambios introducidos empiezan a dar resultado.
