El año ha sido bastante movido con el caso de dopaje de Jannik Sinner, el número uno del mundo dio positivo en dos ocasiones en marzo y ante la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis y un tribunal independiente demostró su inocencia, pero la Agencia Mundial Antidopaje recurrió esta sentencia y el caso sigue en desarrollo.
Otra noticia sacudió el mundo del tenis pocos días atrás, en el circuito de damas, con el anuncio del positivo de Iga Swiatek, quien fue sancionada con un mes de castigo por una sustancia prohibida que apareció en un examen y que llegó a su sangre por una melatonina contaminada.
Ante este caso reaccionó la rumana Simona Halep, quien estuvo 18 meses sin poder competir y quien alzó la voz ante lo que denuncia como un doble rasero, ya que su caso fue muy similar al de la número dos del mundo, pero con un manejo diferente, según ella.
Simona Halep estalló ante el caso de Iga Swiatek: solo puede tratarse de mala fe por parte de la ITIA
"Estoy tratando de entender esto, pero es realmente imposible para mí. Tan solo puedo preguntarme a mí misma cómo es posible que haya una diferencia tan grande en la gestión y la resolución. No encuentro y no creo que haya una respuesta lógica, solo puede tratarse de mala fe por parte de la ITIA, la organización que hizo todo lo que estuvo en su mano por destrozarme, a pesar de las pruebas que presenté", dijo la dos veces campeona de Grand Slam.
La ex número uno del mundo criticó severamente a las colegas que trabajan en el Consejo de Jugadoras de la WTA y a la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis.
“Siempre creí en la bondad y la justicia, ha sido muy doloroso todo el proceso en el que tuve y solo puedo preguntarme cómo es posible que en dos casos idénticos, la ITIA haya tenido maneras de afrontarlo totalmente distintas. ¿Cómo puedo aceptar que la WTA y el Consejo de Jugadoras no quisieran mi regreso con el ranking que tenía cuando empezó todo, tal y como merecía? Perdí dos años de mi carrera, muchas noches sin poder dormir, pensamientos oscuros, ansiedad, preguntas sin respuesta, pero gané. Demostré que fue una contaminación y que el pasaporte biológico fue una pura invención”, resaltó la oriunda de Constanza.
“Y gané algo más; mantener mi conciencia tranquila y limpia. Me he sentido frustrada y decepcionada, pero nunca culpable. Estoy orgullosa de ser quien soy", finalizó Simona Halep.
