Roger Federer ingresó oficialmente en el Salón Internacional de la Fama del Tenis, en Newport, y no tardaron en llegar los mensajes de numerosos exjugadores que compartieron pista con el suizo durante su extensa carrera.
El extenista, de 45 años, fue incluido junto a la periodista y antigua jugadora Mary Carillo. Federer se convirtió así en una de las figuras más importantes de la historia en recibir este reconocimiento. Terminó su carrera con 20 títulos de Grand Slam, 103 trofeos ATP y 310 semanas como número 1 del mundo.
Federer se emocionó durante la ceremonia y aseguró que el momento tenía un significado muy especial para él, después de haber pasado prácticamente toda su vida vinculado al tenis.
“This is one of the greatest honours of my life,” Federer said. “They call this the Hall of Fame, but fame was never the goal.
“My goal was to spend my life doing something I love… with the people who love it as much as I do.”
Boris Becker reacciona
Uno de los antiguos rivales que reaccionó fue Boris Becker. El alemán, que ingresó en el Salón de la Fama en 2003, dedicó un mensaje a Federer y Mary Carillo, además de destacar lo que el suizo representa para el tenis.
“Two legends take their place in tennis history,” Becker wrote.
“Congratulations to Roger Federer on his induction into the International Tennis Hall of Fame.
Roger, you played the game with an elegance, intelligence and respect that inspired millions.
A great champion and a true ambassador for tennis. Welcome to the club, my friend. You belong here.”
Becker también felicitó a Carillo y puso en valor sus conocimientos y el papel que ha desempeñado para ayudar a varias generaciones de aficionados a comprender mejor el tenis.
Becker da la bienvenida a Federer al Salón de la Fama
Becker conoce perfectamente el significado de este reconocimiento. El seis veces campeón de Grand Slam ingresó en el Salón de la Fama hace más de dos décadas, después de una carrera en la que se convirtió, con solo 17 años, en el campeón más joven de la historia del individual masculino de Wimbledon.
Federer llegó al circuito años más tarde y terminó construyendo una de las carreras más exitosas que ha visto el tenis. Ganó ocho veces Wimbledon, seis el Abierto de Australia, cinco el US Open y una Roland Garros.
El suizo se retiró en 2022, pero su influencia en el deporte no terminó con su último partido. Muchos jugadores han seguido hablando de su manera de jugar, mientras que las nuevas generaciones han mencionado en numerosas ocasiones que lo veían competir cuando eran niños.
Novak Djokovic fue otro de sus antiguos rivales que envió un mensaje a Federer antes de la ceremonia de ingreso en el Salón de la Fama.
“Roger, congratulations for your induction to the Hall of Fame. We all knew this day was going to come sooner or later, and I don’t think anybody deserves this more than you,” Djokovic said.
“What you have achieved, what you represented and still represent for the sport of tennis and sport in general is something truly incredible and remarkable. Thank you for being such a great ambassador for our sport.”
Djokovic y Federer se enfrentaron en 50 ocasiones, con un balance favorable al serbio por 27-23. Sus duelos se convirtieron en una parte esencial de la era del Big Four, junto a Rafael Nadal y Andy Murray.
Federer recuerda la época que compartió con sus grandes rivales
Federer ha hablado mucho sobre aquel periodo en los últimos días. Antes de su ingreso, admitió que competir contra Nadal, Djokovic y Murray le obligó a seguir evolucionando incluso después de haber alcanzado el número 1 del mundo.
El suizo explicó que tuvo que reinventar algunos aspectos de su juego cuando Nadal comenzó a causarle problemas no solo en tierra batida, sino también en hierba y pista dura.
“That’s why I’m so respectful to the fact that I’m actually happy that Murray, Djokovic and Nadal all played at the same time as me at some point, and that we could face off the way we did,” Federer said.
“I mean, it was truly a golden time in tennis, I believe.”
Durante su discurso en el Salón de la Fama, Federer también subrayó que nunca quiso que su carrera fuera recordada únicamente por sus títulos y récords. Habló de sus padres, sus entrenadores, sus aficionados y, especialmente, de su esposa Mirka, quien fue la encargada de presentarlo durante la ceremonia.
“Tennis meant the world to me. Not just playing, not just winning, but creating something new,” he said.
Los aficionados al tenis destacan que llevaban mucho tiempo esperando un momento como este. Ahora que Federer ha cumplido finalmente su sueño, la atención probablemente se centrará en otros jugadores que también podrían merecer un lugar en el Salón de la Fama.
