Pere Riba, se despide del tenis competitivo, de un modo muy especial



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Pere Riba, se despide del tenis competitivo, de un modo muy especial

Uno de los momentos más duros en la vida de un deportista profesional, es el día en el que se retira. En el caso de los tenistas, el momento en el que toma la decisión oficial de no competir más, es tanto o más difícil de digerir, que la absenta más fuerte que una persona pudiera ingerir.

Las miles y miles de horas en la cancha, que se pasan por tu cabeza. Los viajes, las giras, las lesiones, las derrotas, y también los triunfos, son puestos en una balanza que, lamentablemente, termina decantando hacia el lado negativo, y uno se ve en la obligación de decir: "Hasta aquí llegó mi carrera como tenista"

Es el caso del español Pere Riba. Una persona, que he tenido la oportunidad de conocer, y de quien guardo, en lo personal, recuerdos muy positivos a nivel humano. Estabamos en el Tallahasse, junto a Juan Londero, el Gringo Schneiter y Alejandro Barbosa, preparando el partido de cuartos de final, en el torneo que cerraría la gira más exitosa en la carrera del "topito", hasta ese momento.

El rival era un australiano, Max Purcell, quien, finalmente se llevaría el partido. Un muy mal partido de Londero, quien entró en el juego sucio que propuso el australiano, y en vez de llevarse el partido por 6-1 y 6-2, acabó cediendo por 1-6 6-3 y 7-5.

Mientras almorzábamos el modesto menú que el evento ofrecía a jugadores y entrenadores, nos enteramos de un accidente automovilístico que habrían sufrido, el español y el chileno Cristian Garín, actual pupilo de Schneiter, de quien vamos a omitir opinión, por ética profesional.

Casualmente, el sudamericano, quien era el conductor, resultó ileso, mientras que el europeo, sufrió traumatismos de gravedad en su cadera, pierna y espalda. Ese episodio, fue el comienzo del final de la carrera de Pere Riba, quien, pese a incansables esfuerzos, cirugías, agotadoras rehabilitaciones y muchas ganas de seguir jugando al tenis, el que fuera el número 65 del mundo, no pudo superar las consecuencias de ese accidente y ha tomado la durísima decisión de no seguir compitiendo activamente en el circuito ATP.

Pere Riba, le dice adiós a la competencia profesional de tenis

En una entrevista a puntodebreak, Pere Riba comentó su punto de vista de esa triste situación que vivió en el norte del estado de Florida, y las consecuencias que le trajo a su carrera profesional.

El español dijo sobre ese accidente: Recuerdos y emociones encontradas, sin duda. En ese momento llevaba ya demasiadas operaciones encima y los médicos me dijeron que hacía falta una más. Mentalmente no me veía preparado para pasar otra vez por todo aquello, así que decidí esperar.

Finalmente tuve suerte y lo pudimos salvar sin pasar por el quirófano. Me encontraba bien, jugando cada día mejor, subiendo en el ranking. En ese torneo conseguí mi primera victoria en cuatro meses y luego perdí en segunda ronda con Nishioka, en tres sets.

Estaba feliz, pero al día siguiente, yendo a entrenar, tuve un accidente de tráfico Yo ni siquiera llevaba el coche, iba sentado detrás del conductor. Estábamos parados en un semáforo cuando, de repente, apareció un coche en contra dirección con la mala suerte que chocó contra mi puerta.

Me desperté en la ambulancia sin saber lo que había pasado y luego me quedé unos días en el hospital Además, reveló que no recuerda nada de lo sucedido: El impacto fue tan fuerte que incluso me volvieron a brotar algunas problemas del pasado en la cadera, me fallaron articulaciones, se me rompió la malla de una hernia inguinal… ¡y aún así tengo suerte de estar contándolo ahora mismo!

Aquello me dio mucho que pensar, sentía como que me habían pegado una paliza. Estuve una semana sin moverme, me hablaban y no podía girar el cuello, esto me llevó a pensar en lo peor. El médico me dijo que sería un afortunado si podía volver a jugar al tenis, aunque precisamente fue la musculatura que me ha dado el tenis lo que sujetó que el impacto y las consecuencias no fueran más graves.

Pere Riba habló del momento en el que tomó la decisión de retirarse del tenis profesional: La palabra retirada es una palabra que no me gusta nada. Intenté jugar unos torneos cuando empecé a ejercer de entrenador, no quería tirar la toalla, pero los resultados me indicaban que mi cuerpo ya no estaba igual, desde el accidente de coche ya nada era lo mismo.

No podía seguir sacrificándome de esa manera si luego era imposible alcanzar los resultados. El paso está dado, totalmente, lo acepté hace tiempo. Ahora mismo ya no estoy capacitado para el tenis de alto nivel, para volver al ranking que tuve en su día.

Mis objetivos actualmente están volcados en ser entrenador y en transmitir a los jugadores todo lo que aprendí estando en pista. En su nueva etapa como entrenador, esto es lo que siente el ibérico: Si el calendario diera algo más de margen, estaría bien que el jugador profesional invirtiese al menos un mes en ser entrenador.

Ahí te das cuenta de lo mucho que sufre un jugador por tonterías que no tienen ninguna relevancia, es un panorama completamente diferente, pero es necesario verlo desde ese punto de vista. Ahora que viajo con gente más joven, me recuerdan a mí cuando me tocaba lidiar con angustias, miedos, una larga lista de emociones que se te pasan por la cabeza durante esa etapa. Cerró el español, que será entrenador en esta nueva etapa de su vida deportiva.