Diego Schwartzman jugará su primera final de Masters 1000 en Roma



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Diego Schwartzman jugará su primera final de Masters 1000 en Roma

Probablemente uno de los mayores desafíos del ATP Tour en la actualidad sea batir a Rafael Nadal sobre tierra batida. Pero no menos difícil es dar continuidad a esa victoria un día más tarde, tras el estado de euforia.

Eso es lo que ha logrado Diego Schwartzman en el Internazionali BNL d’Italia, que después de imponerse a Rafael Nadal, superó este domingo a Denis Shapovalov en las semifinales de Roma. El No. 15 del FedEx Ranking ATP se abrió paso en su primera final de un torneo ATP Masters 1000 tras derrotar al joven canadiense de 21 años por 6-4, 5-7, 7-6(4) en tres horas y 15 minutos.

De esta forma, se convirtió en el primer argentino en colarse en la última ronda en el Foro Itálico desde que lo hizo Guillermo Coria por última vez en 2005 (p. ante Nadal). Schwartzman es el octavo jugador de su país que consigue disputar el partido por el título en Roma.

También lo hicieron antes Guillermo Coria (2005), David Nalbandian (2004), Alberto Mancini (1991, 1989), Guillermo Pérez Roldán (1988), Martín Jaite (1987), José Luis Clerc (1981) y Guillermo Vilas (1980, 1979, 1976).

Era el primer duelo que registraba el ATP Head2Head entre ambos. Si bien el canadiense contaba ya con una experiencia en una final ATP Masters 1000, el argentino buscaba su primer billete para una última ronda en un torneo de esta categoría.

Precisamente lo había intentado en el mismo escenario un año antes (p. ante Djokovic). Y esta vez tendrá la oportunidad de revancha. En la final de Roma, que se disputará este lunes a las 17.00 (hora local), se encontrará al otro lado de la red al No.

1 del mundo. El serbio domina el cara a cara, tras haberse impuesto en los cuatro enfrentamientos que registran (4-0). Eso sí, en tierra batida, el argentino siempre ha exigido a Djokovic hasta el set definitivo (Roland Garros 2017 y Roma 2019).

La veteranía y confianza de Schwartzman se asomaron en los primeros compases del encuentro. Mucho más tranquilo, jugando suelto y sin presión, aprovechó los errores de su rival y sus aciertos para tomar la primera ventaja en el marcador.

Dos dobles faltas de Shapovalov en un mismo juego (de las 8 que cometió en el partido) ayudaron a que firmara el primer quiebre (2-0). Hubo que esperar quince minutos para que el canadiense ganase su primer juego (3-1).

El ritmo de partido lo marcaba el bonaerense. Tanto que en la primera media hora se dio la oportunidad de sacar para cerrar el set con 5-3. Pero, cuando estaba contra las cuerdas, Shapovalov sacó su mejor repertorio para colocarse 0-40 y recuperar virtualmente la desventaja.

Schwartzman respondió de inmediato firmando el segundo quiebre en 4 oportunidades (6-4). A pesar de que el argentino celebró el primer set, el canadiense había dejado de ser un manojo de nervios. Elevó el nivel hasta impartir el mismo tenis que lo llevó hasta la semifinal de Roma, dibujando ángulos imposibles con su elegante revés.

Y en el quinto juego su planteamiento más agresivo e incisivo encontró premio en forma de break. A la hora de cerrar la manga, volvió la tensión a la muñeca. Shapovalov sacó con 5-4 para empatar el partido, pero cedió su saque (5-5).

También lo hizo Schwartzman (6-5). Y en una vorágine de alternativas, fue el canadiense quien se quedó el set (7-5). El tercer set fue una batalla emocional. Las vísceras y el terreno de los sentimientos, en ocasiones, superaron a la cabeza y el raciocinio.

La importancia del servicio se diluyó, a la misma velocidad que aumentó la del resto. Si Shapovalov presentó un 55% con su saque, Schwartzman lo hizo con un 56%. Con 6 quiebres cada uno (3 de ellos en el tercer set por cada lado), el partido se decidió en un épico tie-break en el set definitivo que se decantó del lado del argentino, que sumó tan solo un punto más que su rival en todo el encuentro 113-112.