Marco Trungelliti revela lo que es vivir el tenis lejos de su propia patria


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Marco Trungelliti revela lo que es vivir el tenis lejos de su propia patria

Marco Trungelliti hace ya hace un año que está radicado en la ciudad de Ordino, Andorra, un Principado pequeño que comparte fronteras con España y Francia. Andorra, sí. Marco es uno de los tantos casos donde las vueltas de la vida, lo han catapultado a encontrar otro lugar que no sea su país, para establecerse y lograr esa estabilidad, emocional y laboral, que cualquier persona en algún momento de la vida, desearía tener.

Junto a su mujer Nadir, vive el tenis desde un lugar atípico para muchos de nosotros. En una extensa entrevista con BATENNIS, el tenista argentino comentaba acerca de su extensa temporada: "Yo tendría que haber parado hace 10 o 15 días.

Pero tenía Interclubes en Francia. Es comer o descansar. Y por ahora prefiero comer (risas). Son decisiones. Como la de estar en Europa. No tengo que venir de Argentina para jugar estas competiciones. Todo lo tengo cerca de casa.

Competir y jugar estos torneos no es algo que me quite el sueño, pero se necesita por lo económico”, asegura Trungelliti, que en esta temporada ganó su primer título Challenger en Florencia, Italia, y en marzo alcanzó su mejor ranking (112°).

Justamente, en cuanto a la llegada al ansiado Top 100, el nacido en Santiago del Estero de 29 años hace su reflexión sobre la importancia que tiene el escalafón mundial para su carrera: “No estoy tan al tanto del ranking semana tras semana.

Generalmente veo el de las personas que me interesan. Igual por los resultados se saben quien sube o baja. No sentí limitaciones en la parte tenística cuando estaba cerca de entrar al Top 100. Tal vez si en cuanto a lo mental y a la consistencia.

También hay que tener en cuenta las lesiones. Y el tenis es una combinación de todo eso. Con eso podés jugar un montón de semanas al año estando sano”. En 2019, Trunge, además de coronarse por primera vez en el circuito Challenger, también llegó a cuartos de final del ATP 250 de San Pablo, donde perdería ante el campeón Guido Pella, y tuvo como mejor resultado el haber pasado la qualy del Abierto de los Estados Unidos.

Siempre es complicado atravesar los tres partidos de la clasificación de un Grand Slam, y Marco lo hizo. Sin embargo, el recuerdo que le quedó de Nueva York no fue muy bueno. “Me hubiese gustado estar bien contra (Kei) Nishikori en el US Open.

A los 4 games sentí un pinchazo bastante fuerte. Me quedé con la espina porque era un partido lindo para jugarlo”, afirmó quién seguramente empiece el 2020 jugando en Australia. Finalmente, y con los objetivos claros, Trungelliti ya planea la siguiente temporada con la premisa de poder estar más tiempo dentro de la cancha: “Todo depende de cuál sano esté.

Vengo acarreando muchas lesiones, estuve casi cinco meses parado entre una cosa y la otra. El primer objetivo es estar sano, después los resultados acompañarán si estoy para competir”. Sobre la nueva Copa Davis Otro tema de constante consulta para el mundo del tenis sobre todo en estos meses finales del año es la opinión sobre el nuevo formato de la Copa Davis ideada por Gerard Piqué.

Como todos, Trungelliti también tiene una reflexión formada al respecto, además de la ilusión intacta por representar a la Argentina en la Ensaladera de Plata: “Estuvo bastante bien este año.

Necesitaba un cambio sí o sí. Los mejores jugadores del mundo ya no la querían jugar y evidentemente era por algo. Verlo por la televisión fue muy entretenido. A los jugadores que les pregunté estaban muy contentos.

También hay mucho más dinero de por medio, eso a las federaciones les ayuda mucho para costear gastos de viaje, por ejemplo. Me alegra que se haya modernizado un poco”. “Fui sparring de la selección (en la final de la Copa Davis 2016) y me gustó mucho, aunque me hubiese gustado estar entre los convocados.

Es una ilusión que todavía la tengo y la llevo desde pequeño. Pero la competencia es muy alta y hay que jugar muy bien”.