Sorana Cirstea explica por qué Serena Williams la intimidaba antes de los partidos



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Sorana Cirstea explica por qué Serena Williams la intimidaba antes de los partidos

La número 38 del mundo, Sorana Cirstea, admitió en una entrevista en el podcast "La Fileu" que Serena Williams la intimidaba incluso antes de que comenzaran los encuentros contra ella. "Me intimidó mucho.

Estaba entrenada para ello, para intimidarte desde el vestuario. En primer lugar, Serena no hablaba con nadie en el vestuario, con ninguna otra jugadora. Tenemos un vestuario común. Es un poco raro al principio cuando ves a alguien en la televisión y luego vas a jugar contra ella.

En el vestuario, no hablaba con nadie y tenía un aura que te intimidaba", dijo Cirstea. Cirstea contó una anécdota sobre un momento en el que tuvo que compartir el túnel de entrada con Serena y cómo le sentó eso.

"No lo olvidaré, estaba jugando la final en Toronto en 2013. Estaba jugando muy bien, había ganado a buenas jugadoras. Tienes el túnel que te lleva a la arena. Normalmente, en el túnel, hasta que te llaman, tienes unos 5 minutos.

Es un punto en el que te tienes que encontrar. Todo el mundo, en el momento en que te cogen, te vas solo. El equipo va al otro lado y entra en la grada. Se quedó con todo el personal, siempre. Yo estaba sola allí, pequeño, y ella estaba con el personal.

Estaba rodeada de mucha gente. Estaba sentada con toda esa gente en el túnel. Tenía entrenador, sparring, preparador, fisioterapeuta, madre, hermana, cachorro, peluquero", dijo Cirstea en el podcast "La Fileu"

Cirstea: Todo era un mensaje

"Te despertabas sola, estaba con 10 personas al lado, altas, macizas, que imponían mucho respeto", confesó la rumana. "Se reían, bromeaban y hacían un poco de broma.

Entrabas en cancha, ibas al banquillo, y entonces entraba ella, entre vítores, en el delirio. En el calentamiento, le dio a la pelota un poco por detrás, por la línea, y luego fue a hacer algunas voleas.

De espaldas, dio la bola con facilidad, a 2km/h. A la hora de la volea, te tiraba de lleno, todo era un mensaje. Entrabas en el partido y ya estabas a la defensiva. Y cuando estaba en su mejor forma, era la mejor, servía increíblemente, servía a 200 km/h.

Yo sirvo a una media de 170, estamos hablando del primer saque. Ella servía a 190 constantemente, y no sólo servía con fuerza, sino que servía con mucha consistencia. En su época, era una jugadora extraordinaria.

Sabía cuándo apretar el acelerador, tenía potencia y una técnica impecable. También era inteligente en el juego, sabía cuándo apretar el acelerador y cuándo soltarlo. Tenía una técnica impecable.

No he jugado muchas veces con ella para sentirme cómoda, pero era muy difícil de batir", explicó Sorana Cîrstea.