El aura de Roger Federer sigue gravitando sobre el circuito profesional con la misma elegancia con la que gobernaba las pistas de juego. A pesar de haber oficializado su retiro competitivo en 2022, el helvético mantiene un lazo invisible pero muy activo con la élite de la raqueta. El último en comprobar el magnetismo del suizo ha sido el actual integrante del Top 30 mundial, Karen Khachanov, quien desveló una fascinante charla de vestuario ocurrida durante el pasado Abierto de Australia. En una profunda entrevista con Hard Court, el jugador moscovita no solo sacó a la luz una invitación formal del helvético para compartir entrenamientos sobre el cemento del Golfo Pérsico, sino que ventiló una simpática e íntima anécdota familiar que involucra a la esposa del ex número uno, Mirka Federer.
El enigma de Dubái: Khachanov desvela la oferta secreta de Federer y la advertencia familiar del suizo
Para el ruso, la accesibilidad de la leyenda de Basilea ha alcanzado un nuevo nivel tras apagar las presiones lógicas del calendario competitivo.
Khachanov describió la naturalidad de un diálogo que se extendió durante casi cuarenta minutos, donde el suizo detalló sus antiguos métodos de preparación física y la particular intervención de su entorno familiar para que frenara su frenético ritmo de traslados aéreos.
La advertencia de Mirka y la invitación en Dubái
"Estuvimos hablando con Roger Federer durante 30 o 40 minutos. Fue muy abierto, porque ya había terminado su carrera; no creo que lo hubiera hecho si todavía estuviera jugando. Le pregunté sobre cómo se preparaba en verano, porque voló a Dubái. Me contó que empezó a los 24 o 25 años, pero en un momento dado, Mirka le dijo que tenía que calmarse porque le preocupaba su corazón. '¡Deja de volar y te sentirás más tranquilo, quédate en Suiza!' También me dijo que si estoy en Dubái durante la pretemporada baja, lo llame para ir a entrenar".
¿La pizarra o la consultoría? El futuro rol del maestro suizo
Con la sabiduría acumulada por quien poseyó una de las mentes más brillantes y plásticas en la historia del tenis, el debate sobre una posible transición de Federer hacia los banquillos técnicos sigue latente entre los aficionados. Sin embargo, Khachanov matizó las especulaciones y delimitó la verdadera naturaleza del aporte que el suizo podría entregar a las nuevas generaciones de la ATP.
"No lo veo como el rol de un entrenador, sino más bien como el de un mentor o un consultor".
Aunque el propio Federer ha tomado una distancia saludable de las extenuantes rutinas que demanda la vida de entrenador a tiempo completo, su constante presencia en eventos de exhibición como la Laver Cup demuestra que el fuego sagrado de la raqueta sigue encendido. Mientras tanto, Khachanov ya tiene agendado un contacto de lujo en su teléfono móvil para cuando el calor de Oriente Medio exija cruzar golpes con la máxima finura del siglo XXI.
