No había ninguna duda, era una cuestión de tiempo para que una de las figuras más grandes en la historia del tenis fuera elevado, inmortalizado con su ascenso al Salón de la Fama del deporte blanco. El campeón de 20 Grand Slams, Roger Federer, fue electo como nuevo integrante de este selecto grupo de leyendas, un honor del que habló en una reciente entrevista con Tages Anzeiger. "Probablemente que fue más fácil de lo que pensaba. Jamás creí que llegaría al Salón de la Fama del Tenis ni que ganaría Wimbledon, etc. Simplemente esperaba entrar en el circuito profesional. Esperaba no haberme equivocado al dejar el colegio a los 16, pero todo fue más fácil y rápido de lo que imaginaba. Aunque, claro, también tuve mis dificultades y contratiempos", declaró el ex jugador suizo.
Roger Federer: Ha sido un viaje maravilloso. A veces fue duro, a menudo emotivo. Experimenté toda la gama de emociones
Una carrera de leyenda la del “genio” de Basilea, quien confesó que reviviría su trayectoria tal y como la vivió, sin cambios en el camino, agradecido por todo lo que le tocó vivir como jugador profesional de tenis. ¿Cambiaría algo el dueño de 103 títulos profesionales? "No, absolutamente nada. Me gustaría revivirlo todo, con sus altibajos. Todas esas experiencias me han convertido en quien soy. Nunca intenté fingir ser otra persona, excepto en la cancha, claro, donde ponía cara de póker para protegerme del rival. Por lo demás, siempre he intentado ser auténtico, tanto en la victoria como en la derrota. Ha sido un viaje maravilloso. A veces fue duro, a menudo emotivo. Experimenté toda la gama de emociones", reveló el helvético.
Fue una época llena de leyendas del juego la que le tocó vivir a Federer en sus primeros años de carrera, con un vestuario que lo impactó por la talla de los nombres. El suizo, quien se retiró hace tres años, explicó qué fue lo más difícil para él en el mundo del tenis. "Lo más difícil para mí fue la transición del tenis juvenil al profesional. Al principio fue genial. De repente estaba en el vestuario con Pete Sampras, Andre Agassi, Tim Henman, Yevgeny Kafelnikov, Carlos Moyá y otros y pensé: ¡Esto es lo máximo! Pero luego todo se volvió muy serio. Un tipo envuelve la cinta adhesiva alrededor de su raqueta con cara de pocos amigos, y piensas: ¡Madre mía, qué intenso! Otro pasa a tu lado sin siquiera mirarte y piensas: ¡Quiere ganar a toda costa! Y sin embargo: ¿De verdad es tan importante? Esa etapa fue dura para mí. Cuando viajas mucho, pierdes a menudo y estás tan emocionalmente alterado como yo, piensas: 'No leí la letra pequeña del contrato de tenis'. No todo es diversión. Esa seriedad me afectó. Los años entre los 18 y los 20 o 21 fueron difíciles para mí", confesó el ex número uno del mundo.
