Guardaespaldas de Federer: Roger es un caballero


by   |  LEER 16134
Guardaespaldas de Federer: Roger es un caballero

Para cualquier fanático del deporte, y más aún del tenis, trabajar con una leyenda como Roger Federer debe ser una experiencia casi irreal, pero si es el encargado de su seguridad, la atención y exigencia debe ser al máximo para mantener al suizo alejado de cualquier peligro.

Uno de estos hombres es Juan, llamado así por el medio español que lo entrevista, hombre criado en Suiza, hijo de españoles que trabaja con el considerado mejor jugador de la historia. Juan, quien comenzó trabajando en locales nocturnos, resalta la importancia de la experiencia en su labor, lo que le ha permitido ofrecer un óptimo desempeño de sus funciones en tal alto nivel.

"No recuerdo exactamente... No sé si fue en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 o en un aniversario del club de tenis Old Boys, en el que empezó a jugar", recuerda el guardaespaldas de Roger, sobre la primera vez que vió al suizo.

"Gracias a Dios, él es muy fácil de llevar, muy natural en el trato, algo muy extraño para la edad que tenía en aquella época. Yo estaba nervioso, porque sólo le conocía de la televisión, de leer periódicos; en el trabajo que hago, tienes que leer muchos periódicos y estar enterado de lo que pasa en el mundo.

Si sé que voy a trabajar con Federer, lo primero que hago es informarme al máximo sobre todo lo que acontece en torno a su vida, cuáles son sus gustos y cómo es su manera de ser", añade el también fanático y practicante del deporte.

Al comienzo, Juan esperaba a una persona arrogante, pero se llevó una grata sorpresa. "La verdad que al principio me lo esperaba más arrogante. Si miras a un Marc Rosset, en las relaciones es un tipo fácil, pero si ves a muchos tenistas jóvenes de ahora, son muchos más difíciles en el trato.

A lo mejor ellos están saboreando un poco el éxito ahora y se les sube a la cabeza..." , explica. "Pero son así porque la gente los trata así. La gente los trata como estrellas. Hay pocos tenistas que se queden con los pies en el suelo como Roger Federer.

Si le oyes hablar, ves que para él el dinero aún es algo de valor. Es cierto que tiene muchos millones y muchos patrocinadores, pero en su personalidad no se lo notas, por eso tiene el respeto de todo su entorno.

Yo creo que a él le gustaría poder moverse sin nosotros alrededor, e intento identificar cuándo es el momento en el que me necesita y cuándo puedo dejarle espacio y que note mi presencia lo menos posible.

Si nota que yo le dejo su espacio y que cuando me necesita estoy a su lado, entonces él también se empieza a abrir", detalla y regala una anécdota sobre Roger y su entrenador, Severin Luthi, quienes juegan como niños y quienes lo integran en alguna que otra broma que aumenta la confianza entre el equipo de trabajo.

En la entrevista, el encargado de seguridad cuenta cómo es su trabajo y su trato con el jugador que ostenta 103 títulos profesionales. "Normalmente, un responsable de seguridad es el último de la fila, va después de los de la limpieza, que tampoco es que tengan demasiado reconocimiento.

Para la gente que tiene dinero y que no ha sido amenazada o atacada, tú eres el último de la fila. Sin embargo, Roger no te hace sentir eso. Hay tenistas que son educados y que valoran lo que haces, pero son una minoría.

Hay un cambio de generación masivo, es la impresión que tengo. Para la mayoría de los jugadores jóvenes eres un pedazo de basura. Hay tenistas jóvenes, sin poder decir nombres, cuyo trato no es ni positivo ni negativo.

Luego, hay otros muy complicados hasta el punto de que nunca hay nadie que quiera ir con ellos. Hay un cambio de generaciones, del caballero,- Federer para mí es un gentleman, a los jóvenes que se las dan de dioses y que, para ellos, todo lo que viene después de sí mismos no vale nada", remarca.

Otro de los puntos destacados de este encuentro es revelar aquellos momentos de empatía, de distención con el oriundo de Basilea. "Hay interacción. Hay veces que cuando está en un momento distendido con Severin o con algún otro miembro de su equipo, nos involucra en alguna broma, te pasa una pelota o algo así.

Aquí no tanto, pero en Copa Davis o cuando estuvimos en China también le acompañabas a un bar o a una discoteca, estaban entre ellos y te integraban en el ámbito privado. Son experiencias bonitas"