Una leyenda siempre debe ser escuchada y más una ejemplar como pocas, se trata de Rafael Nadal, una figura que hizo historia en el tenis, pero que también brilla fuera de las canchas con sus valores, educación y legado.
El campeón de 22 Grand Slams se retiró hace un año, pero su nombre sigue resonando en el mundo deportivo, pensamientos que el español compartió en una reciente entrevista con Jorge Valdano. Fue una era maravillosa la que escribió junto a Roger Federer y Novak Djokovic, juntos elevaron el tenis a instancias que nunca había alcanzado el deporte de la raqueta.
"Veníamos de Pete Sampras, que tenía 14 Grand Slams. Es humano que alguno de nuestra generación, cuando llegara a 14, se hubiera pensado que llegó a lo máximo. Nosotros, al ser tres, no dos, nunca había margen para la relajación. La exigencia era máxima. Nunca nos dejamos de exigir entre nosotros. No tenías margen para tirar torneos. Esa es la grandeza de nuestra época. Siempre estábamos en las rondas finales compitiendo por los torneos más importantes. No creo que uno solo hubiera sido capaz de hacerlo”, confiesa el oriundo de Manacor.
“No creo que cambiara tanto. El mundo evoluciona y la forma de jugar es un poco distinta. Se golpea más fuerte, se saca más fuerte. Sigo creyendo en la intuición, no jugar como un robot intentando adivinar según estadísticas. Es algo que hablé con Federer y no le gustaba tener un exceso de información", detalló el zurdo de 38 años.
Rafael Nadal y la era que compartió con Roger Federer y Novak Djokovic: Me siento feliz de haber podido ser parte de esta historia
Tras el fin de la era de los Tres Grandes, muchos se preguntaron qué sería del tenis sin estos míticos nombres, pero aparecieron dos jóvenes dispuestos a seguir el camino de Nadal, Federer y Djokovic, un legado que sirve como ejemplo para los jugadores que hacen vida en el circuito ATP. "Pasas por fases. Cuando eres más joven lo vives todo de una manera más intensa. Con los años, las cosas se suavizan. Lo positivo de nuestra época es que hemos terminado nuestras carreras y podemos ir a cenar juntos sin ningún problema. Esto es algo por lo que sentirse orgulloso. Hemos competido por las cosas más importantes, pero no las hemos llevado al extremo. La rivalidad se ha quedado en la cancha y las relaciones personales siempre han sido de respeto, admiración y hasta una cierta amistad hacia los rivales”, resaltó el campeón de 14 Roland Garros.
“Me siento feliz de haber podido ser parte de esta historia. Sin quitarles ningún mérito a Sinner y Alcaraz, que quieren hacer las cosas bien, creo que nosotros (el Big 3) hemos contribuido a que las nuevas generaciones puedan pensar que se puede ser un competidor feroz sin necesidad de odiar al rival. Se puede tener una relación no de amistad, pero óptima. Es un buen legado que dejamos", destacó Rafael Nadal.
