Imperdible ha sido cada palabra de Rafael Nadal en su reciente conversación con Andy Roddick en su podcast “Served”, donde ha analizado en profundidad las rivales que protagonizó en una era dorada con Roger Federer y Novak Djokovic.
Nadal detalló sus duelos contra el “genio” de Basilea, un análisis en el que resaltó por qué sus duelos contra el suizo eran más atractivos para los aficionados.
"Tenía enfoques completamente diferentes. Con Roger la estrategia era bastante clara; en mi opinión, por esto la rivalidad con Roger fue un poco más atractiva para los aficionados que la de Novak, aunque jugase más veces frente a Novak. Él trataba de hacer una cosa, yo trataba de hacer otra. Intentaba destrozar su revés todo el rato; si pensaba que tenía que jugar el paralelo, era por dos motivos, o porque tenía que buscar el golpe ganador, o porque necesitaba alejarle de ahí para crear más espacio. Él intentaba ser más agresivo, él evitaba eso: cada vez que pegaba una derecha, yo daba un paso atrás, porque para mí su derecha es la mejor a la que me he enfrentado... era una partida de ajedrez, no hay secretos, todo el mundo conocía cuál era la estrategia”, analizó el dueño de 14 Roland Garros.
Rafael Nadal: En 2017, para mí, Roger Federer tuvo por momentos el mejor nivel de su carrera
El zurdo de Manacor destacó la evolución del suizo y remarcó su nivel de juego, señalando lo difícil que era enfrentar al campeón de 20 Grand Slams. “Cuando él jugaba muy bien me ganaba, cuando yo lo hacía le ganaba. Al principio de mi carrera le ganaba más en tierra batida, luego llegó el momento en el que pude ganarle en cancha dura y al final de su carrera él dio un paso adelante y empezó a jugar mucho más agresivo. Para mí, él cometía algunos errores al principio de mi carrera contra mí: intentaba jugar su revés con top spin, dándome la oportunidad de seguir jugando con mi derecha sobre su revés. En 2017, para mí, Roger tuvo por momentos el mejor nivel de su carrera. ¿Por qué? Sentías que estabas en sus manos. En cancha dura, en tierra quizás era algo diferente (risas). Es cierto, él no jugó demasiado en tierra aquel año. Jugaba super agresivo, su saque era super complicado de leer... era muy preciso, pero el saque de Roger era muy difícil de leer porque era impredecible, podía cambiar a dónde mandaba la pelota en el último momento", finalizó Rafael Nadal.
