Rafa Nadal: Llevaba tres años sin jugar en hierba y siempre lleva un tiempo



by   |  LEER 796

Rafa Nadal: Llevaba tres años sin jugar en hierba y siempre lleva un tiempo

Tres años después, Rafael Nadal volvió a escuchar los aplausos de la Centre Court. El español regresó a la hierba de Wimbledon y lo hizo en plena cita con la historia, optando en Londres al título de Grand Slam No.

23 de su carrera, una de las mayores gestas deportivas de todos los tiempos. De blanco impoluto sobre la cancha más mimada del circuito, el dos veces campeón dio su primer paso al frente en el césped británico.

El segundo cabeza de serie superó por 6-4, 6-3, 3-6, 6-4 al argentino Francisco Cerúndolo tras tres horas y 34 minutos de batalla. En uno de los partidos más esperados de la jornada en el All England Club, el campeón de 2008 y 2010 comenzó su candidatura al trono con una victoria trabajada, buscando el ritmo que puede colocarse como uno de los más claros aspirantes a la gloria.

“Todo el mérito a Fran. Ha empezado jugando bien y ha sido un rival muy complicado", reconoció el español sobre la pista. "Llevaba tres años sin jugar en esta gran superficie. Es increíble estar de vuelta, muy especial regresar a estar pista.

Os agradezco todo el apoyo”. La primera piedra de toque, la que sirvió para tomar el tono al césped de Londres, fue intensa al otro lado de la red. A pesar de su inexperiencia en la superficie, con apenas dos partidos sobre hierba disputados en toda su carrera, el debutante Cerúndolo exhibió un gran corazón competitivo en Londres.

El argentino había estrenado su casillero de victorias sobre verde días atrás en The Queen's Club y encontró en Wimbledon un jardín idóneo para disfrutar la oportunidad. Ante un antiguo campeón, en una central de Grand Slam hasta la bandera, el sudamericano saltó dispuesto a soltar la mano.

Francisco, semifinalista en el ATP Masters 1000 de Miami, no tardó en demostrar su talento para las pistas con buen ritmo, y firmó un primer set repleto de respuestas ante Nadal. Lejos de dar un paso atrás cuando el español asestó el primer golpe (3-1), Cerúndolo estuvo a un punto de servir para cerrar la manga inicial, colocando un 4-4 15/40 que el antiguo No.

1 anuló a base de grandes servicios. El saque fue un pilar maestro en el corazón del partido para Nadal, que atacó la segunda manga sin entregar un solo turno. Ante el espíritu valiente de su rival, que se atrevió incluso a buscar la sorpresa con las dejadas, el mallorquín impuso una intensidad permanente sobre el tapete.

Apenas un break le bastó a Nadal para asegurar la segunda manga y colocar una reto mental inmenso sobre el argentino. Las dificultades no enterraron el carácter del argentino, dispuesto a plantar batalla ante la mirada de Londres.

En un partido donde más de la mitad de los puntos se resolvieron antes del quinto golpe, toda una muestra del ritmo, los manotazos de derecha de Cerúndolo resonaron en las entrañas de la Centre Court.

Así volteó una tercera manga con aroma a sentencia, convirtiendo un duelo condenado en una auténtica batalla. La fortaleza del sudamericano llegó a colocar un interrogante en la hierba. En presencia de sus padres, Francisco estuvo a un punto de colocar dos roturas sobre Nadal en el cuarto parcial, rozando un 4-1 que hubiera desatado las alarmas en la capital británica.

Cuando el partido exigió la supervivencia allí apareció Nadal, capaz de ganar los últimos cinco juegos para invertir el marcador y atrapar una victoria muy sudada en Londres. Aunque el español sufrió para mantener ventajas en el marcador, dejando escapar quiebres en la primera y la tercera mangas, su calma ante la presión fue un grado adicional de protección en la hierba londinense.

Con el sol alumbrando el césped, muy lejos de las lluvias que cubrieron el torneo en días anteriores, Nadal terminó cerrando una primera batalla en Wimbledon. Una jornada con un objetivo claro: vencer para recibir una nueva oportunidad de mejora.

Así, el español amplió hasta el 22-0 su balance en Grand Slam en la temporada 2022, después de coronarse campeón en el Abierto de Australia y Roland Garros. Su adaptación a las demandas de la hierba, donde no ha competido en torneo oficial antes de llegar a The Championships, se mostró adecuada en el estreno del Grand Slam londinense.

Tras perder las ediciones de 2020 (pandemia) y 2021 (fatiga), Nadal ha vuelto a pisar la hierba de Wimbledon con un brío renovado. “No es una superficie en la que juguemos a menudo. En mi caso, durante los últimos tres años no he pisado la hierba y siempre lleva un tiempo.

Era mi primer partido, sé que cada día es un test y hoy era uno de los importantes. Lo sabía al inicio del torneo, especialmente en las circunstancias en la que llego. Lo importante era la victoria para tener otra oportunidad de entrenar mañana”.

El triunfo permitió el español incrustar su nombre con más fuerza en la historia del tenis profesional. Nadal registró este martes su 306ª victoria de Grand Slam, igualando el registro de Martina Navratilova en la 4ª posición histórica de partidos individuales ganados en majors.

Solamente Novak Djokovic (328), Serena Williams (365) y Roger Federer (369) presentan una colección de triunfos más amplia. Ahora, Nadal disputará la segunda ronda de Wimbledon ante el lituano Ricardas Berankis, que superó por 6-4, 7-5, 6-3 al antiguo semifinalista estadounidense Sam Querrey.

El español domina por 1-0 el historial ATP Head2Head ante el antiguo No. 1 mundial junior, al que ya derrotó el pasado mes de enero en Melbourne camino de su primer título ATP Tour de 2022.