Quería que Rafa sonriera y tuviera una actitud positiva - Toni Nadal



by LEONARDO GIL

Quería que Rafa sonriera y tuviera una actitud positiva - Toni Nadal

Toni Nadal introdujo a su sobrino Rafael en el tenis a los tres o cuatro años, enseñándole a jugar y a sacar siempre lo máximo de sí mismo. Después de cada éxito, Toni le mostraba la lista de los campeones anteriores de ese evento, explicándole a Rafa que muchos de ellos ya no estaban en el juego, ya que no trabajaban lo suficiente o no tenían sus oportunidades.

Dando el 100% cada vez que entraba en la pista, Rafa emprendió una carrera profesional a los 15 años y se situó al borde del top-200 a finales de 2003. En 2004, el joven español derribó al número 1 del mundo, Roger Federer, en Miami, y se adjudicó el primer título ATP en Sopot en agosto, antes de levantar la corona de la Copa Davis.

El joven se preparaba para asaltar el trono de la ATP a partir de 2005, cuando se adjudicó la primera corona de un Major en su debut en Roland Garros. El resto es prácticamente historia, y Rafa se encuentra entre los mejores jugadores de todos los tiempos con 21 Majors y 36 trofeos de Masters 1000 a su nombre.

Toni Nadal explicó las primeras lecciones que recibió Rafael

A lo largo de los años, el guerrero español ha vivido increíbles batallas con Roger Federer, Novak Djokovic y muchos otros rivales de la cima, sufriendo severas derrotas y disfrutando de brillantes victorias sin olvidar nunca las primeras lecciones de su tío.

Nadal no ha tirado una raqueta a pesar de llevar tres décadas en una pista de tenis, aprendiendo a canalizar su frustración y convertirla en su fuerza. Toni Nadal permaneció junto a su sobrino hasta finales de 2017, ganando juntos el último Major en París en junio de ese año.

Continuando con su buen amigo Carlos Moyá, Rafa ha jugado a un gran nivel en las últimas cinco temporadas, ganando un Major en cuatro de ellas y pasando por encima de Roger Federer y Novak Djokovic. "Rafa acabó acostumbrándose a mi filosofía de tenis, asumiendo una exigencia muy alta que le impuse.

Cuando era un niño y entrenábamos, lo primero que hacía era pedirle que sonriera y tuviera una actitud positiva. Nunca tiró la raqueta porque eso hubiera permitido que la frustración le venciera.

Me molesta la queja y la frustración, teniendo en cuenta que parte de un sentimiento de sobrevaloración personal, de creer que no se puede fallar. Hice lo posible por arreglar eso en su planteamiento", dijo Toni Nadal.

Toni Nadal