Recuerdos Monte Carlo: Rafael Nadal hace historia al derrotar a Fernando Verdasco



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Recuerdos Monte Carlo: Rafael Nadal hace historia al derrotar a Fernando Verdasco

Desde 2005, Rafael Nadal ha sido la figura dominante en el tenis masculino en la superficie más lenta, ganando la mayor cantidad de torneos en cancha de arcilla en los que ha participado y dominando la superficie como nadie lo hizo desde Anthony Wilding 100 años antes.

Uno de sus títulos más dominantes y esenciales en la tierra amada llegó en Montecarlo 2010, levantando su sexto trofeo consecutivo en el Principado y volviendo a la senda de la victoria después de casi un año sin disfrutar del éxito en el Tour.

Nadal tuvo un buen comienzo en 2009, conquistando el Abierto de Australia, Indian Wells, Montecarlo, Barcelona y Roma antes de sufrir una impactante derrota en Roland Garros ante Robin Soderling, que le quitó el ritmo y la confianza, incapaz de ganar otra.

título hasta la primavera de 2010. El español no jugó mal en los últimos 11 meses antes de Montecarlo, acumulando ocho derrotas en la semifinal o final, pero fallando ese toque final que lo habría enviado por encima de los rivales más grandes.

Todo eso cambió en su terreno familiar en Montecarlo, ganando su 37 ° título ATP con el estilo más efectivo jamás visto en el evento Masters 1000, escribiendo los libros de récords y comenzando su carrera hacia el trono ATP.

Es decir, Nadal perdió solo 14 juegos en cinco encuentros para demoler a sus oponentes y poner sus manos en el trofeo que cambió su temporada en la dirección correcta. Llevaría esta forma al resto de la temporada de arcilla, ganando los tres torneos Masters 1000 y Roland Garros por primera vez en una carrera en una sola temporada y convirtiéndose en el no.1 de nuevo.

Rafa derrotó a todos sus oponentes para llegar a la final, y Fernando Verdasco tampoco tuvo posibilidades en el partido por el título, perdiendo 6-0, 6-1 en una hora y 26 minutos en el que ha sido uno de los Masters 1000 más unilaterales desde que se estableció la serie en 1990.

Fue su décimo encuentro y la décima victoria de Nadal, que nunca perdió un set contra Fernando en arcilla en cuatro encuentros.

En 2010, Rafael Nadal perdió un juego contra Verdasco

Rafa perdió el 36% de los puntos en sus juegos, pero no le costó mucho, enfrentó cinco oportunidades de quiebre en su último juego de servicio y mantuvo la presión en el otro lado de la red.

Estuvo sobre Verdasco en la devolución, agarrando el 64% de los puntos y anotando seis quiebres en 14 oportunidades para dominar el marcador y llevar el partido a casa en poco tiempo. Fernando no pudo hacer mucho en la devolución además del último juego, pero tenemos que decir que podría haber asegurado algunos juegos más, llegando al deuce en cinco juegos diferentes y con un 40-30 o 30-40 en nueve de 13 juegos, solo para perder la mayoría de ellos contra un rival concentrado que mantuvo su nivel en una nota alta de principio a fin.

Fernando encontró algo de rango en el set número dos y se mantuvo al mismo nivel que Nadal cuando se trata de ganadores. Aún así, no podemos decir lo mismo de su recuento de errores que todavía era muy alto, a menudo faltaba en los momentos más críticos y adjuntaba solo un juego a su nombre.

Fue incapaz de sacar a Nadal de la zona de confort o imponer su derecha, con Rafa defendiendo con facilidad para mantener su revés seguro y controlar el ritmo con sus derechas profundas y potentes con efecto liftado que Verdasco no pudo manejar.

Nadal tenía una pequeña ventaja de 6-5 en los saques ganadores y 16-13 en los puntos directos en cancha, con un golpe de derecha como el tiro dominante en cada lado. Esos números estuvieron lejos de ser suficientes para crear un contraste tan grande en el marcador, y eso nos lleva al departamento de errores, donde Verdasco perdió el terreno para arruinar sus posibilidades de un resultado más favorable.

Nadal manejó muy bien sus golpes, pegando desde la zona de confort y defendiendo los ataques del rival con una eficacia que llevó a Verdasco a demasiados errores, buscando líneas y esos pequeños tramos de cancha que Rafa dejaba abiertos.

Nadal se mantuvo en nueve errores no forzados, mientras que Fernando contó hasta 25, fallando por igual en ambas bandas y generalmente en los momentos cruciales que podrían haberlo mantenido en el encuentro un par de juegos más.

También tuvo 14 errores forzados, y Nadal se quedó en solo siete, lo que llevó los errores generales a 39-16 a favor de Nadal, un segmento que le dio el título ese día. Rafa también tuvo una clara ventaja de 19-5 en los intercambios con nueve golpes o más, construyendo los puntos de manera más eficiente y evitando errores para construir una ventaja de 21-15 en los rallies de rango medio con cinco a ocho tiros.

Los intercambios más cortos hasta cuatro golpes funcionaron a su favor, ganando 23 de 38 para emerger como un merecido campeón por sexto año consecutivo en el Principado.