El US Open 2026 se presenta como el escenario perfecto para que Jessica Pegula rompa de una vez por todas la barrera del Grand Slam. Tras alcanzar la final en el WTA 1000 de Cincinnati y en pleno contexto de incertidumbre entre las grandes candidatas —la inestabilidad de Aryna Sabalenka, los problemas físicos de Elena Rybakina y los altibajos de Iga Swiatek—, la número tres del mundo pisa Flushing Meadows impulsada por una madurez competitiva admirable.
En una sincera entrevista concedida a Sports Illustrated, la estadounidense no solo hizo balance de su trayectoria, sino que dejó una de las reflexiones tácticas más fascinantes de la temporada al proyectarse en los banquillos del circuito masculino.
Pegula: Djokovic es el mejor jugador de todos los tiempos
Al ser cuestionada sobre a qué leyenda del tenis le gustaría dirigir en una hipotética faceta como entrenadora, Pegula no dudó en señalar a Novak Djokovic, argumentando las diferencias conceptuales entre el serbio y el resto del 'Big Three' o Serena Williams.
"Es el mejor jugador de todos los tiempos. Pero me encantaría saber qué pasa por su cabeza tácticamente durante un partido. Siento que hay otros jugadores de élite… Serena tenía su saque y era tan potente. No sé qué podría decirme, me diría: 'Solo consigue un ace'. Y yo le diría: 'No puedo hacer eso'", explicó la tenista norteamericana para contrastar estilos.
"Creo que Roger Federer era tan talentoso que todo le salía de forma natural, y creo que Rafa Nadal tenía esa increíble condición física y esa mentalidad competitiva. Pero siento que Novak era muy táctico, y creo que eso se relaciona más con mi estilo de juego", desglosó sobre la lectura de juego que comparte con la estrella serbia.
La consolidación de Pegula en la élite no respondió al patrón habitual del tenis femenino actual. La jugadora de 32 años no irrumpió en las posiciones de vanguardia hasta pasados los 25, una travesía lenta que considera fundamental para sostener la presión actual.
Pegula analiza su juego: Soy muy tranquila, pero al mismo tiempo, pienso mucho en la pista
"He tenido una trayectoria muy interesante, y creo que no es la más típica para convertirme en una jugadora de élite. No lo hice hasta que tuve 25 años o más, y fui ascendiendo a una edad más avanzada, donde la gente suele estar en su mejor momento. Haber pasado por muchas cosas antes de cumplir los 25 definitivamente me enseñó mucho", reflexionó.
Esa progresión le sirvió para forjarse un perfil analítico e hiperconsciente en la pista: "Soy muy tranquila, pero al mismo tiempo, pienso mucho en la pista. Algunas personas piensan que simplemente me dejo llevar, pero en realidad pienso muchísimo. Hablo mucho conmigo misma y estoy constantemente analizando en voz alta".
A pesar de sus múltiples responsabilidades organizativas en el consejo de la WTA, la estadounidense mantiene intacta la pasión por la contienda individual en los grandes escenarios del planeta.
"Me encanta que sea algo individual. La individualidad es lo que lo hace tan especial. Tener que salir ahí sola con Arthur Ashe, sola contigo y tus pensamientos: básicamente, gano o pierdo este combate. Esa sigue siendo la mejor parte. Te da muchísima alegría cuando ganas", concluyó la norteamericana antes de su esperado debut en Nueva York.
