Novak Djokovic lleva más de dos décadas buscando los pequeños detalles que le permitan mantenerse en la cima del tenis, y su estrategia alimentaria durante los partidos es sorprendentemente sencilla.
El campeón de 24 Grand Slam es conocido por prestar una atención especial a su cuerpo, su recuperación y su dieta. Sin embargo, cuando necesita energía durante un encuentro, no recurre a nada demasiado sofisticado. Dos de los alimentos que ha pedido expresamente a su equipo son plátanos y dátiles, además de agua.
El asunto dejó una escena divertida durante Roland Garros 2023. Djokovic hacía gestos hacia su palco durante un partido, lo que generó preguntas sobre si estaba solicitando información táctica. Su explicación fue mucho más simple.
Djokovic quería plátanos y dátiles, pero su equipo seguía equivocándose
“Bananas, dates and water,” dijo Djokovic cuando le preguntaron qué estaba pidiendo a su equipo.
Después bromeó con que sus gestos representaban un plátano, dátiles y agua, aunque su equipo parecía seguir sin entenderlo. Según explicó el serbio, antes del partido habían acordado qué quería, pero finalmente le llevaron alimentos diferentes.
Djokovic se rio al contar que primero encontró una manzana y después una pera en lugar de los dátiles que había solicitado. El intercambio resultó aún más cómico porque tuvo lugar en el mismo torneo en el que los imanes utilizados por su equipo durante los cambios de lado habían llamado la atención.
Más tarde, unos periodistas serbios decidieron echarle una mano. En una rueda de prensa posterior a su victoria sobre Alejandro Davidovich Fokina, le regalaron plátanos, dátiles, agua y un imán. El ex número uno del mundo entendió de inmediato la broma y posó con los obsequios.
También existe una razón deportiva sencilla por la que los plátanos y los dátiles son una elección lógica durante los partidos largos. Ambos son ricos en hidratos de carbono, que el organismo puede utilizar como fuente de energía. Los plátanos, además, aportan potasio y vitamina B6, mientras que los dátiles contienen azúcares naturales y son una fuente concentrada de carbohidratos.
Por eso son alimentos prácticos cuando un jugador busca tomar algo pequeño y fácil de comer durante un cambio de lado, en lugar de ingerir una comida completa. Para un tenista que pasa varias horas en la pista, disponer rápidamente de hidratos de carbono puede resultar especialmente útil cuando el gasto energético se mantiene elevado de un set a otro.
La elección de Djokovic no es ninguna fórmula secreta, pero encaja con el cuidado con el que ha tratado su alimentación, uno de los aspectos más conocidos de su carrera.
Durante años ha hablado de la importancia de entender cómo afectan a su cuerpo los distintos alimentos. Su dieta cambió de forma significativa en una etapa temprana de su carrera, y el serbio ha atribuido a esas modificaciones una mejor sensación de ligereza y una recuperación más eficaz durante los torneos exigentes.
Djokovic todavía no ve motivos para hablar de retirada
Esa atención a su cuerpo se ha vuelto aún más importante mientras Djokovic continúa compitiendo a los 39 años.
Su longevidad es uno de los temas que aborda el nuevo documental de Prime Video “Novak Djokovic: The Wolf in Winter,” estrenado el 20 de agosto. La película repasa su infancia, su carrera, su familia, los momentos difíciles y la mentalidad que todavía le impulsa después de haber batido prácticamente todos los grandes récords.
La retirada forma parte naturalmente de esa conversación, pero Djokovic no parece un jugador que haya decidido ya cuándo pondrá fin a su carrera.
“I know a lot of people are retiring me already, for many years,” afirma Djokovic en la película.
El serbio se preguntó por qué la retirada debería dominar el debate mientras siga siendo capaz de competir con los mejores jugadores del mundo. Djokovic continúa dentro del top 5 y ha seguido protagonizando grandes actuaciones en los torneos de Grand Slam, incluso mientras Jannik Sinner y Carlos Alcaraz se consolidan como los referentes de la nueva generación.
El tenista serbio también admite que a menudo es su propio mayor escéptico. Ese desafío interno le ha ayudado a mantener la motivación incluso después de conquistar 24 grandes títulos, el oro olímpico y un récord de 428 semanas como número uno del mundo.
Su temporada 2026 ha vuelto a mostrar las dos caras de su situación. Djokovic alcanzó la final del Abierto de Australia y las semifinales de Wimbledon, demostrando que todavía puede competir con los mejores durante dos semanas. Al mismo tiempo, su torneo más reciente terminó con una derrota en primera ronda ante Thiago Agustin Tirante en Cincinnati.
El próximo gran desafío llegará en Nueva York. Djokovic afrontará el US Open en busca del 25.º título individual de Grand Slam, una conquista que le permitiría ampliar aún más su ventaja en los libros de récords.
El cuadro principal individual del US Open comenzará el 30 de agosto. Para Djokovic, la preparación incluirá todo el trabajo complejo necesario para competir a los 39 años; pero durante los partidos, al menos una petición a su equipo seguirá siendo muy sencilla: plátanos, dátiles y agua.
