Novak Djokovic lleva más de dos décadas en la cima del tenis, acumulando casi todos los grandes récords posibles y atravesando, por el camino, numerosos momentos complicados.
Al echar la vista atrás sobre su carrera y su vida, el serbio asegura que no cambiaría nada.
El tenista, de 39 años, ha hablado abiertamente esta semana tras el estreno de su nuevo documental, Novak Djokovic: The Wolf in Winter, disponible en Prime Video desde el 20 de agosto. La película repasa su infancia, su familia, su ascenso a la élite del tenis y algunos de los periodos más difíciles de su carrera.
Djokovic también concedió varias entrevistas con motivo del documental, entre ellas una al medio español Sport. El campeón de 24 títulos de Grand Slam fue preguntado por si había algo en su vida de lo que se arrepintiera o que hiciera de forma diferente.
“I don’t regret anything. Life is made of all kinds of experiences and circumstances that happen for a reason and with a purpose,” afirmó Djokovic.
“I wouldn’t change anything. I have always tried to act in my life with the best intentions for myself and for others at every moment, and I did what I could at that time.”
Djokovic admitió que no todas las decisiones que tomó fueron necesariamente las mejores, pero considera que aquellos momentos contribuyeron a formar la persona que es hoy.
“They weren’t always the wisest options and choices, but they are all things that shaped my life, my character and the person I am today,” añadió.
Djokovic repasa una carrera marcada por los momentos difíciles
Esta forma de entender la vida ha estado presente durante buena parte de la carrera de Djokovic. El serbio ha hablado a menudo de las experiencias complicadas como aprendizajes, en lugar de considerarlas episodios que quisiera borrar.
Su nuevo documental profundiza precisamente en esa historia. Dirigido por Jason Hehir, también responsable de The Last Dance, el filme sigue el recorrido de Djokovic desde su infancia en Serbia hasta convertirse en uno de los mejores tenistas de la historia.
La película incluye además entrevistas con personas de su entorno y con algunas de las grandes figuras del tenis, como Rafael Nadal, Andre Agassi, Pete Sampras y Boris Becker. El documental repasa los sacrificios de su familia, su mentalidad y la oposición que encontró al llegar a la cima durante la era de Roger Federer y Nadal.
Djokovic suma actualmente 24 títulos individuales de Grand Slam y ha permanecido un récord de 428 semanas como número uno del mundo. También cumplió uno de los grandes objetivos que aún tenía pendientes al conquistar el oro olímpico individual en París 2024.
La carrera de Novak todavía no ha terminado y, a sus 39 años, el serbio continúa persiguiendo un título más de Grand Slam.
Su temporada 2026 ha demostrado que aún puede competir hasta las rondas finales de los torneos más importantes. Djokovic alcanzó la final del Abierto de Australia a comienzos de año y volvió a disputar las semifinales de Wimbledon en julio.
En Wimbledon sobrevivió a un partido de cuartos de final de cinco horas contra Felix Auger-Aliassime, antes de caer ante el número uno del mundo, Jannik Sinner, en sets corridos en las semifinales. Después de aquella derrota, Djokovic reconoció que alcanzar las últimas rondas de los grandes era “good, but not good enough” para los estándares que todavía se exige.
El US Open ofrece a Djokovic otra oportunidad
El regreso de Djokovic a la competición en Cincinnati no salió como esperaba. En su primer partido desde Wimbledon, comenzó bien ante Thiago Agustin Tirante, pero terminó perdiendo por 2-6, 6-4 y 6-4 después de sufrir enormemente por el calor y la humedad.
Esta derrota hará que Djokovic llegue a Nueva York con poca actividad competitiva reciente. Sin embargo, cada vez estructura más su calendario en torno a los torneos de mayor relevancia, con los Grand Slam claramente por encima de la necesidad de jugar cada semana en el circuito.
Por ello, el US Open tendrá una importancia especial. Djokovic conquistó en Nueva York su último título de Grand Slam, en 2023, y este año llegará al torneo en busca del histórico 25.º grande de su carrera.
La competencia no será sencilla. Sinner continúa como número uno del mundo, Alexander Zverev se proclamó por fin campeón de un Grand Slam este año en Roland Garros, mientras que Carlos Alcaraz es el vigente campeón del US Open pese a haberse perdido varios meses por una lesión en la muñeca.
Aun así, Djokovic ha demostrado en numerosas ocasiones que darlo por descartado en un Grand Slam puede ser peligroso. Su experiencia, su juego de devolución y su capacidad para gestionar la presión siguen siendo armas de primer nivel, especialmente en partidos al mejor de cinco sets.
Una de las claves de su carrera ha sido su dedicación absoluta, sin permitir que sus rivales se mantuvieran un paso por delante. El tenista de 39 años siempre lo ha dado todo en los entrenamientos y se ha exigido hasta el límite, un esfuerzo que le ha dado resultados durante muchos años.
Resulta impresionante que Novak conserve un hambre de éxito tan grande a los 39 años. Muchos jugadores jóvenes pueden tomar a Djokovic como referente y aprender de su dedicación, su disciplina y su deseo de seguir mejorando.
