La última participación de Novak Djokovic en Cincinnati terminó en decepción tras caer por 2-6, 6-4 y 6-4 ante Thiago Agustín Tirante.
Sin embargo, el resultado fue solo una parte de la historia. El veterano tenista reconoció que tanto su futuro en este torneo como su continuidad en el circuito parecen inciertos.
Novak Djokovic falls to his knees during his R2 match in.
During the changeover, Novak appeared to be vomiting before receiving a medical timeout. #cincytennis pic.twitter.com/hHwxVQY5BBADVERTISEMENT— Tennis Channel (@TennisChannel) August 15, 2026
El jugador de 39 años alcanzó en julio las semifinales de Wimbledon por decimoquinta vez y, como era de esperar, se tomó un descanso del tenis. Djokovic no participó en Montreal y aprovechó para pasar tiempo con su familia en Montenegro.
Su regreso en Ohio parecía prometedor. Se encontraba bien físicamente y había entrenado con buenas sensaciones, algo que no siempre sucede después de afrontar exigentes campañas de dos semanas en los grandes torneos.
Sin embargo, el serbio volvió a sufrir en condiciones meteorológicas adversas, encajó un nuevo revés y perdió la oportunidad de sumar partidos importantes antes del US Open.
Un día complicado para Novak en unas condiciones exigentes
Djokovic comenzó con solvencia ante Tirante en su primer partido en Cincinnati en tres años. El tres veces campeón rompió el saque de su rival en dos ocasiones durante la fase final del set para imponerse por 6-2 y tomar ventaja.
No obstante, el partido cambió por completo cuando el calor y la humedad comenzaron a afectarle. El campeón de 24 grandes títulos empezó a tener problemas con su servicio en el segundo set.
El serbio logró sobrevivir a un juego de 18 minutos, pero sus fuerzas fueron disminuyendo progresivamente. Thiago Agustín mantuvo la calma, rompió dos veces el saque de la leyenda y terminó llevándose la victoria, además de conquistar su cuarto triunfo ante un jugador del top 10.
La derrota resultó especialmente frustrante para Djokovic, ya que se había sentido fuerte físicamente después de Wimbledon. Había elegido Cincinnati como una oportunidad para competir antes del último grande de la temporada, por lo que la eliminación temprana supuso un contratiempo inesperado.
Otra batalla difícil que plantea preguntas mayores
Los problemas físicos que Novak experimentó en Cincinnati no son nuevos. En anteriores ocasiones ya había hablado de sus dificultades para competir en condiciones cálidas y húmedas, y este factor volvió a ser determinante durante su duelo de segunda ronda.
A los 39 años, cada contratiempo físico adquiere naturalmente una mayor relevancia, especialmente para un jugador que cada vez debe gestionar con más cuidado su calendario y sus periodos de recuperación.
Djokovic también tuvo buenos momentos ante Tirante: solo perdió su saque en dos ocasiones pese a afrontar 15 puntos de break. Sin embargo, mantener un nivel alto se hizo cada vez más complicado a medida que avanzaba el encuentro.
El serbio intentará recuperarse de cara al US Open, donde espera encontrarse con condiciones similares, algo que dificulta enormemente su camino hacia el título. Novak desea volver a Cincinnati el próximo año.
Sin embargo, admitió que, en estos momentos, parece más probable que no lo haga. Esa incertidumbre añade otra capa de preocupación a una noche ya decepcionante para Djokovic.
Lo que comenzó como un intento de preparar el US Open terminó siendo otro recordatorio de los desafíos físicos que le han acompañado durante los últimos años.
“I hope I can return to Cincinnati next year, but unfortunately, right now it seems more likely that I will not. We will see what the future holds,” Novak Djokovic said.
