El bautismo de fuego de Djokovic en París: "Con 39 años todo es más difícil"

by Leonardo Gil
SHARE
El bautismo de fuego de Djokovic en París: "Con 39 años todo es más difícil"
© Cuenta X Roland Garros / Uso justo

El estreno del campeón de 24 Grand Slams en la arcilla de Roland Garros albergó todas las trazas de una trampa de máxima complejidad. Novak Djokovic inauguró su andadura en el segundo grande de la temporada con una victoria que demandó un ejercicio de templanza extrema ante el empuje y la juventud de Giovanni Mpetshi Perricard. El gigante francés llegó a arrebatarle el parcial de apertura en la Philippe Chatrier, encendiendo momentáneamente las alarmas en París, que contemplaba con asombro el asedio al serbio en su segundo torneo oficial sobre tierra batida en lo que va de año.

ADVERTISEMENT

Sin embargo, el desenlace restituyó la jerarquía del número cuatro de la ATP, quien supo desgastar la resistencia de su adversario para sumar un triunfo vital de cara a la acumulación de ritmo competitivo y minutos en las piernas.

El infierno de un servicio indescifrable

La puesta en escena del encuentro obligó a Djokovic a activar sus reflejos más agudos. El arsenal del tenista local desde la línea de saque se convirtió en un enigma difícil de quebrar durante el primer tramo del choque, forzando al balcánico a mantener la cabeza fría cuando el marcador se puso cuesta arriba.

La mutación táctica llegó a partir de la segunda manga, cuando Djokovic comenzó a descifrar las trayectorias de los misiles de Perricard: “Después las cosas han ido genial, desde ese momento fui capaz de anticiparme mucho mejor a los movimientos de mi rival. En el primer tramo no tuve oportunidad, el saque de Giovanni es uno de los más tremendos en términos de precisión y velocidad que me he encontrado en mi carrera. A veces solo puedes esperar y tener buena suerte, nadie quiere encontrarse con él en el torneo, para ser honesto. Si puede mejorar algunos aspectos, puede tener un futuro muy brillante”, declaró el balcánico.

ADVERTISEMENT

La gestión biológica de un campeón veterano

La reflexión más íntima del de Belgrado se produjo al abordar las dificultades que representa afrontar batallas de largo aliento sobre la superficie más exigente del mundo en el epílogo de su trayectoria profesional. Con la franqueza que define sus intervenciones en esta etapa de su carrera, Djokovic reconoció que las circunstancias actuales le obligan a asumir escenarios que no figuraban en su planificación ideal.

“Con el paso de los años todo se vuelve más difícil, claro. Para mí, seguramente no sea la mejor estrategia venir aquí a jugar Roland Garros, donde me esperan estos tipos de combates en cada ronda. De hecho, no era parte del plan, pero es una situación que tenía que aceptar debido a las circunstancias, es lo que hay”, desveló el balcánico, aludiendo a la falta de rodaje previo tras su tempranero tropiezo en Roma.

ADVERTISEMENT

A pesar de los peajes físicos implacables que impone el circuito a los atletas veteranos, el hambre de gloria y el compromiso con su legado histórico permanecen intactos: “Me he tenido que preparar a conciencia para llegar aquí a París, un lugar donde siempre intenté venir e intenté hacerlo bien. Ahora falta por ver cómo reacciona mi cuerpo, pero también tengo que conseguir el juego que quiero, aunque sé que esto forma parte del proceso”. París ya ha tomado nota: el rey sigue en pie y el proceso de maduración competitiva está en marcha.

SHARE