La Philippe Chatrier aguarda el regreso del hombre que ha reescrito los límites de la resistencia humana. Novak Djokovic compareció ante los medios de comunicación en el Media Day de Roland Garros 2026 bajo un escenario inusual. Sin apenas rodaje en la gira europea de tierra batida y cargando con el peso de una sorpresiva eliminación prematura en el Foro Itálico, el balcánico asume el reto de competir al mejor de cinco mangas con la certeza de que su leyenda cotiza al alza en los grandes escenarios, especialmente tras confirmarse la ausencia de Carlos Alcaraz en el cuadro.
Sin embargo, el paso del serbio por la sala de prensa no solo dejó titulares sobre su estado competitivo; también sirvió para refrendar su posición como el gran ideólogo político del vestuario en un momento de máxima tensión estructural.
El blindaje físico ante la falta de ritmo
A sus 38 años, Djokovic sabe que el tiempo de descuento se gestiona con inteligencia. Su preparación para la capital francesa ha sido un ejercicio de resistencia en la sombra, lejos de los focos de los torneos previos, priorizando la respuesta de su organismo por sobre la acumulación de partidos oficiales.
"Han sido muchas horas en pista intentando perfeccionar mi juego y preparar el cuerpo para estar listo física y tenísticamente para partidos al mejor de cinco sets. No sé si eso será suficiente para todo el torneo, dure lo que dure para mí. Los Grand Slams han sido la prioridad absoluta, especialmente en los últimos años. Siempre intento llegar a mi máximo nivel para rendir bien en los grandes torneos. Tengo muchas ganas de salir a pista y empezar a competir", analizó el de Belgrado, dejando claro que el fuego sagrado de la competición sigue intacto.
La voz de los olvidados: Defensa de la base del circuito
Cuestionado sobre los crecientes rumores de protestas y el malestar generalizado por el reparto de ingresos de los Majors, Djokovic se desmarcó de la planificación logística de dichas medidas, pero aprovechó el altavoz para recordar una de las batallas que ha liderado durante la última década: la desprotección de los jugadores más vulnerables del ranking.
The birthday boy is here! Happy birthday Novak 🫶#RolandGarros pic.twitter.com/ds8wS6aCYd
— Roland-Garros (@rolandgarros) May 22, 2026
"No, no formo parte de eso. No puedo comentar algo en lo que no he participado. No he participado ni en las conversaciones, ni en la planificación, ni en la toma de decisiones. Así que sinceramente no puedo comentar mucho. Lo que sí puedo hacer es reiterar mi posición, que he expresado muchas veces a lo largo de mi carrera como jugador, que ha sido mi papel principal en este deporte durante tantos años", matizó antes de profundizar en la brecha económica del circuito.
"Siempre he estado del lado de los jugadores, intentando defender sus derechos y un mejor futuro para ellos. Pero no solo para los mejores jugadores, sino para todos los niveles del circuito, especialmente el nivel base del tenis profesional. Los jugadores y jugadoras con ranking más bajo suelen ser olvidados. Tendemos, y cuando digo tendemos incluyo a los medios y a todos los actores del tenis de élite, a hablar de premios económicos y de cuánto ganan o dejan de ganar las grandes estrellas. Pero nos olvidamos de lo pequeña que es realmente la cantidad de personas que pueden vivir de este deporte. Nunca voy a dejar de hablar de eso porque es la base más importante del circuito profesional. Si queremos cuidar el futuro del deporte y que los jugadores no solo sobrevivan, sino prosperen, debemos debatir seriamente cómo hacer crecer el tenis desde la base. Y eso no es solo cuestión de que los jugadores expresen su descontento o satisfacción. Es responsabilidad de todos: Grand Slams, organismos, circuitos… todos", sentenció de forma tajante.
El espejo del golf y la amenaza de la fragmentación
En un entorno donde la aparición de nuevos capitales y propuestas de circuitos paralelos amenazan el orden tradicional, el ganador de 24 Grand Slams instó a las instituciones a mirar los errores ajenos para evitar un colapso organizativo en el tenis.
"El tenis ya es suficientemente complejo por cómo está estructurado y regulado. Más fragmentación todavía nos perjudica. Personalmente no me gusta verlo. También debemos aprender del golf. Creo que es un buen ejemplo de deporte individual global que ha pasado y sigue pasando por tiempos difíciles a nivel organizativo, con circuitos divididos y jugadores limitados a ciertas competiciones. Aprendamos de eso. Intentemos estar más unidos y encontrar una voz común para construir una mejor estructura y un mejor futuro para el tenis, porque creo que ahora es el momento adecuado. No se trata solo de una o dos cosas que están ocurriendo este torneo. Hay muchos rumores y mucho movimiento sobre cambios dentro del deporte. Creo que es algo inevitable. Ojalá podamos hacerlo con la menor turbulencia posible", concluyó.
París dictará sentencia sobre si el físico responde a las exigencias de su ambición histórica, pero en los despachos, Novak Djokovic ya ha vuelto a marcar el paso del juego.
