El tenis de alto impacto no perdona la falta de ritmo, ni siquiera cuando te llamas Novak Djokovic. Tras la sorpresiva eliminación del serbio en su debut en Roma ante el joven croata Dino Prizmic, las dudas sobre su estado de forma para defender su legado en Roland Garros han dejado de ser rumores para convertirse en una preocupación técnica. Greg Rusedski, una de las voces más autorizadas del circuito, ha sido claro: Novak está jugando con fuego al renunciar a la competición antes de viajar a Francia.
La decisión de Djokovic de no defender su título en el Abierto de Ginebra —donde el año pasado sumó su trofeo número 100— ha dejado perplejo a Rusedski. Para el británico, la "magia" de Novak no puede sustituir la necesidad física de acumular horas en pista tras meses de ausencia.
El factor Prizmic: Una pesadilla física
Rusedski analizó con lupa la derrota de "Nole" ante Prizmic (número 79 del mundo) y su diagnóstico es inquietante. Aunque Djokovic dominó el primer set, su resistencia se desmoronó a medida que el croata alargaba los intercambios. "En el segundo y tercer set, pareció por momentos que se estaba cansando un poco porque no había jugado desde la gira estadounidense. Y eso es mucho tiempo fuera", explicó Rusedski en su espacio Off Court with Greg.
Para Greg, el sorteo en Roma le puso a Novak el peor espejo posible: un joven con ritmo de competición, ex número uno junior y con un despliegue físico brutal. "Prizmic fue probablemente su peor pesadilla como partido inaugural por su forma y la manera en que hace los puntos tan largos y físicos", añadió.
El error de saltarse Ginebra
A diferencia de 2025, cuando Djokovic utilizó el torneo de Ginebra para ganar confianza y ritmo tras caer temprano en Montecarlo y Madrid, este año el serbio ha decidido ir directo a París con un solo partido de arcilla en sus piernas. Rusedski cree que su equipo debería haber presionado para buscar más rodaje. "Casi siento que, si yo estuviera en el equipo de Novak, intentaría convencerlo de jugar la próxima semana porque necesita jugar partidos", sentenció.
Aunque el año pasado esta fórmula de jugar antes de un Grande le funcionó para llegar a las semifinales en Francia, Rusedski advierte que el tiempo no pasa en vano. "No puedes cuestionar a Novak, él encuentra soluciones, pero necesitas ese ritmo de juego", matizó.
¿Un camino despejado pero sin motor?
Con la baja confirmada de Carlos Alcaraz, el camino hacia el Grand Slam número 25 parece, en teoría, más accesible para el serbio. Sin embargo, el tenis actual, dominado por la velocidad de un Jannik Sinner implacable, no espera a nadie. Djokovic busca ser el campeón de Grand Slam más veterano de la historia a sus 39 años, pero Rusedski advierte que la leyenda podría llegar a la cita más importante del año con el tanque de reserva.
