"El final está más cerca que el inicio". Con esa frase lapidaria que hiela la sangre de sus fanáticos, Novak Djokovic sacudió los cimientos de Melbourne Park tras aplastar a Pedro Martínez en su debut. No fue un triunfo cualquiera; el serbio alcanzó la cifra estratosférica de 100 victorias en el Australian Open, convirtiéndose en el primer hombre en la historia en ser centenario en tres Grand Slams diferentes. Pero más allá de los números, lo que realmente "picó" en la zona mixta fue su honestidad brutal sobre el peso de los años.
Djokovic, que este año cumplirá 39 primaveras, confesó que los pensamientos sobre el retiro visitan su mente con una frecuencia nunca antes vista. "Sí, a veces ese pensamiento llega a mi mente, sobre todo en los últimos dos años... conforme el final se acerca", admitió con una sonrisa melancólica. Sin embargo, su receta para espantar esos fantasmas es pura adrenalina competitiva: "No me permito pasar demasiado tiempo con esos pensamientos. Siento que, mientras sea capaz de jugar al más alto nivel, no tengo tiempo para la reflexión. Eso es para después".
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El Lobo solitario: Sin Federer ni Nadal
El desafío para Nole en este 2026 es, según sus propias palabras, "hercúleo". Sin sus grandes compañeros de viaje, Roger Federer y Rafael Nadal, el serbio camina solo por una cumbre que él mismo ayudó a construir. Mientras otros ya disfrutan del retiro, él sigue obsesionado con desafiar a la lógica y a la ciencia. "La vida de un tenista es un viaje constante. Tu corazón va a mil por hora y siempre tienes una nueva meta. Piensas en el siguiente torneo, en cómo prepararte... no te permites a ti mismo reflexionar demasiado", explicó sobre esa inercia ganadora que lo mantiene vigente.
Win No.100 for the ten timer in Melbourne!
— #AusOpen (@AustralianOpen) January 19, 2026
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El secreto de la "Eterna Juventud"
A pesar de llegar al torneo con dudas físicas, entrenamientos recortados y "pequeñas molestias" que encendieron las alarmas, el Nole que vimos en la Rod Laver Arena fue explosivo y ágil. ¿Cómo lo logra? El de Belgrado desveló el secreto que le ha permitido dominar a tres generaciones distintas: "Tuve mucha fortuna al principio de mi carrera de toparme con gente que me enseñó a mirar al largo plazo, a no quemarme rápido, a cuidar mi cuerpo y mi mente. Me considero un privilegiado".
Esa visión de futuro es la que hoy lo tiene a solo dos pasos de romper el récord histórico de victorias de Federer (102) en Australia. Pero para Djokovic, los números son solo una consecuencia de su hambre insaciable. "Hacer historia es una gran motivación, especialmente en los últimos diez años. Eso me inspiró a mostrar mi mejor tenis", confesó.
Un mensaje para los "tiburones" del circuito
Antes de despedirse para enfocarse en su próximo duelo contra el italiano Francesco Maestrelli, Djokovic dejó un recado para Alcaraz, Sinner y compañía. "Siempre es un desafío empezar así, porque debes mandar una señal no solo a ti mismo, sino a tus rivales y a los que te están viendo jugar. Mi actuación esta noche fue genial, saqué muy bien". El mensaje es claro: Nole está usando cada hora de descanso para "reparar" su cuerpo y volver el jueves a reclamar lo que es suyo.
Como él mismo dice, ya habrá tiempo para los cócteles en la playa. Por ahora, el "Lobo" prefiere seguir cazando récords en el cemento de Melbourne.
