Poco a poco el mundo del tenis volverá a la acción tras la temporada que recién finalizó, algunos tenistas ya han comenzado sus pretemporadas, enfocados en brillar el próximo año, tal como ya lo están haciendo Jannik Sinner y Carlos Alcaraz.
Uno de los que comenzará a trabajar pronto será Novak Djokovic, quien tiene energías renovadas y quien contará con un nuevo entrenador de lujo, Andy Murray. El campeón de 24 Majors concedió una entrevista a su proveedor de raquetas Head, y allí habló de los grandes momentos en su ilustre carrera, comenzando por aquella increíble racha de 43 partidos ganados de forma consecutiva en el 2011.
"Ese no era mi objetivo. Me sentía muy bien con mi tenis porque terminé la temporada de 2010 de la mejor manera posible, ganando el primer título de la Copa Davis con Serbia y eso me dio una gran inyección de confianza para 2011. Empecé con la victoria en el Abierto de Australia y luego estaba en racha. Una vez que tienes el viento a tu favor, a veces tienes la sensación de que estás completamente en la zona y que no hay nada que te detenga. Y seguí ganando y ganando y cuanto más ganaba, más confiado y cómodo me sentía en la cancha, no me importaba contra quien estuviera jugando o en qué superficie. Fue una sensación maravillosa que probablemente se experimenta una vez en tu carrera, ganar básicamente medio año sin perder un solo partido. Fue genial", confesó el dueño de 99 títulos.
Novak Djokovic: El siguiente gran sueño es ganar tantos Grand Slams como sea posible
Uno de los mejores años en la carrera del oriundo de Belgrado fue la que lo llevó a ganar los cuatro grandes de forma consecutiva, una racha que comenzó en Wimbledon 2015 y que cerró con broche de oro en Roland Garros 2016.
"No está mal, ¿verdad? ¿qué puedo decir? Siempre soñé con ganar Wimbledon y ser número uno del mundo. Cuando lo logré fue: ‘está bien, ¿ahora qué sigue? ¿Cuál es el próximo gran sueño? El siguiente gran sueño es ganar tantos Grand Slams como sea posible. Entonces quise completar todos los Slams y Roland Garros era el único que nunca había ganado antes. Hasta ese momento había perdido varias finales y me sentía muy frustrado por no haber ganado allí. Pero cada año sentía que me acercaba más y más. Así que ocurrió en 2016, frente a uno de mis ídolos de la infancia, Guga Kuerten, que había ganado Roland Garros tres veces. Le pregunté si podría dibujar un corazón en la tierra, como una especie de copia suya y me dio su bendición, así que así lo hice. En ese momento tenía los cuatro títulos de Grand Slams consecutivos. Fue un momento único", destacó Novak Djokovic, campeón de 24 Majors.
