Novak Djokovic: Mantuve la concentración y completé mi mejor partido del año



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Novak Djokovic: Mantuve la concentración y completé mi mejor partido del año

El nivel arrollador de Novak Djokovic era un recuerdo en Melbourne. Este lunes, sin embargo, recuperó toda su vigencia. El nueve veces campeón asoló a Alex de Miñaur por 6-2, 6-1, 6-2 tras dos horas y siete minutos de juego para dejar al Abierto de Australia sin esperanzas locales, calmar las dolencias musculares que lastraron su primera semana y confirmar que su candidatura a un 10º título individual en el torneo es una realidad absoluta.

"Deseaba ganar en sets corridos", reconoció Djokovic. "Obviamente, no sabe qué va a suceder en pista. Los primeros cuatro o cinco juegos fueron ajustados. Tras romper su servicio en el primer set, comencé a sentirme más suelto y a golpear la pelota con más agresividad".

"Pienso que se puso algo más nervioso al final del segundo [se†] y el inicio del tercero. Esa era mi oportunidad para aprovechar la situación. El tenis es un deporte muy rápido y dinámico, las cosas pueden cambiar en cuestión de un instante, en apenas unos puntos.

Mantuve mi concentración hasta el final y completé mi mejor partido del año hasta el momento". La Rod Laver Arena recibió con sus mejores galas el gran partido nocturno de la jornada, cubriendo de vítores al único compatriota que llegó en pie a la ronda de los 16 más fuertes.

Banderas, cánticos y una atmósfera festiva animaron a De Miñaur ante el reto más complicado de todos: frenar el avance del jugador más laureado de siempre en el primer major del año.

Las intenciones fueron estupendas. El resultado, lejos de cumplir tales expectativas. Djokovic asestó las dos primeras mangas con arreones de tenis imparable, dejando impresionado al estadio principal con su mejora de nivel.

Tras un inicio igualado hasta el 2-2, el serbio atrapó nueve juegos consecutivos para dejar el resultado en la enfermería (6-2, 5-0), abriendo una distancia insalvable pese al espíritu del australiano.

Los problemas musculares que habían limitado su pierna derecha, vendada bajo el pantalón también este lunes, dieron paso al jugador solvente que ha levantado su leyenda en Melbourne. La Rod Laver Arena comenzó a recordar al gran campeón que ha coleccionado títulos ante sus ojos, y le acompañaron entre gritos de ánimos en el tramo final del encuentro.

Entre cánticos de ‘¡Nole, Nole!’. el serbio se empeñó en restarle minutos al reloj, lanzándose a por la tercera manga como si de un parcial decisivo se tratara. Djokovic partió los dos primeros turnos de servicio a De Miñaur, cerró la puerta a cualquier posible reacción con un 4-0 y aprovechó un inmenso viento a favor para completar un triunfo sin paliativos.

En una noche memorable, con su 37º triunfo consecutivo sobre suelo australiano, Novak marchó al vestuario sin haber encarado una sola pelota de rotura. El mejor aval de su nivel antes de afrontar las rondas decisivas en Melbourne Park, donde goza de una autoridad construida durante toda su carrera.

Tras exhibir su mejor nivel del torneo, Djokovic buscará adentrarse ahora en un terreno privado. Siempre que el balcánico ha logrado superar la barrera de los cuartos de final ha terminado con el trofeo de Melbourne en las manos.

Una historia que ansía volver a repetir en la temporada 2023. El serbio medirá en los cuartos de final a Andrey Rublev, vencedor en un agónico partidos a cinco mangas sobre el #NextGenATP danés Holger Rune.

Djokovic domina por 2-1 el historial ATP Head2Head, con sus dos triunfos obtenidos en las Nitto ATP Finals, en una rivalidad sin precedentes en Grand Slam. La única victoria de Rublev tuvo lugar en la final de Belgrado, levantando un título ante Djokovic en su ciudad natal, con la valentía de imponer la victoria ante su afición.

Ahora, volverán a verse las caras en el segundo hogar de Novak. El espectáculo está servido en Melbourne.