Otra teoría sobre el problema en la rodilla de Jannik Sinner preocupa a sus seguidores. Es la que plantea Diego Nargiso, quien analizó la lesión del número uno del mundo a partir de sus propios problemas físicos del pasado.
En una entrevista con Tuttosport, el comentarista televisivo reconoció: «La preocupación es legítima. Estoy convencido de que Jannik ha decidido abordar el problema de una vez por todas. Una molestia así difícilmente aparece de repente: creo que ya estaba presente y que se controló con cuidado mediante fisioterapia y fortalecimiento muscular, hasta que en algún momento dejó de ser posible mantenerla bajo control».
Nargiso habla sobre Sinner
Nargiso, que durante su etapa como jugador convivió con problemas crónicos en los tobillos, cree —y espera— que el caso de Sinner sea diferente: «Cuando existe un problema crónico de ligamentos, por ejemplo en los tobillos, como me ocurrió a mí, el médico suele plantearle al deportista una elección: operarse, con tiempos de recuperación más largos y sin garantías absolutas, o gestionar la situación de otra manera. Pero no creo que ese sea el caso de Jannik; de lo contrario, no podría entrenarse. Más bien pienso en una inflamación que corre el riesgo de volverse crónica y que él quiere evitar a toda costa. La cuestión es encontrar la causa: a los 25 años no debería existir una sobrecarga de ese tipo. A mí me ocurrió en el hombro a los 30 años, después de catorce años de actividad, no tras cinco o seis».
El exnúmero 67 del mundo, de 56 años, considera excesiva la posibilidad de que Sinner no regrese hasta 2027: «Yo no iría tan lejos. Hasta hace cinco o seis meses, Jannik estaba sano y jugaba todas las semanas, quizá con alguna molestia. No tiene una articulación comprometida por una operación ni por una lesión antigua. Creo que, una vez identificada la solución, incluso una inflamación importante puede desaparecer en tres o cuatro semanas si se acompaña del descanso, el tratamiento y la readaptación adecuados. No creo que se trate de un problema crónico para el resto de su carrera. Además, si fuera una malformación, como la del pie de Nadal, sería una historia mucho más grave, y nunca he oído hablar de rodillas similares».
