Mientras las miradas del planeta tenis permanecen fijas en las batallas de Flushing Meadows, en el norte de Italia se ha encendido la chispa del reencuentro más esperado del circuito. Jannik Sinner ha puesto fin a la incertidumbre que rodeó su dolida ausencia en el US Open 2026 y ha vuelto a vestirse de corto para encarar la recta final de la temporada.
Caza al trono asiático: Jannik Sinner vuelve a empuñar la raqueta y fija la fecha de su regreso
El número uno del ranking ATP reapareció sobre las pistas duras del Circolo Stampa Sporting de Turín para evaluar de primera mano el estado de su articulación. Arropado por el núcleo duro de su equipo de trabajo y los especialistas encargados de su puesta a punto física, el de San Cándido completó una sesión de pruebas dinámicas con sensaciones sumamente alentadoras.
El propio italiano ya había dejado entrever los primeros brotes verdes el fin de semana durante su visita al paddock del Gran Premio de Monza de Fórmula 1, donde fue testigo del triunfo de su compatriota Kimi Antonelli.
"La rodilla se encuentra bien", sentenció Sinner con serenidad ante los medios de su país, confirmando que el período de reposo absoluto ha quedado atrás y que la articulación ha respondido de manera óptima al inicio de las cargas físicas.
Con la prueba en pista completada y sin rastros de molestia tras empuñar la raqueta, los reportes en Italia coinciden en la hoja de ruta trazada por el transalpino. Sinner ha fijado el ATP 500 de Pekín 2026 —torneo que arranca el próximo 30 de septiembre— como el escenario ideal para su reaparición oficial.
Con casi tres semanas por delante para intensificar los ritmos de juego sin forzar la máquina, el italiano buscará llegar al 100% para defender su jerarquía en la gira asiática y encarar con garantías el cierre de un curso memorable.
