Jannik Sinner ha vuelto a firmar una temporada extraordinaria en 2026, aunque el año también le ha dejado varios problemas físicos preocupantes para el número 1 del mundo.
El italiano ha conquistado seis títulos, incluido Wimbledon, y presenta un balance de 44 victorias y solo tres derrotas. Sin embargo, su estado físico ha generado inquietud en más de una ocasión.
En el Abierto de Australia, Sinner sufrió calambres durante su victoria frente a Eliot Spizzirri. Unos meses después, en Roland Garros, la situación fue mucho más seria. Dominaba a Juan Manuel Cerundolo por dos sets y 5-1 cuando, de repente, perdió energía, comenzó a sentirse mareado y más tarde admitió que no se encontraba bien aquella mañana.
Sinner también tuvo náuseas y pareció estar cerca de vomitar durante el partido. Tras la derrota, varios expertos médicos apuntaron a que el calor, la humedad y la fatiga acumulada pudieron influir en su estado. El italiano se recuperó a tiempo para ganar Wimbledon, pero después apareció otro problema físico.
Una lesión en la rodilla derecha le obligó a perderse los torneos de Montreal y Cincinnati. Además, el viernes confirmó que tampoco disputará el US Open. La decisión generó dudas sobre el resto de su temporada, aunque las últimas informaciones apuntan a que, desde el punto de vista clínico, la lesión no se considera especialmente preocupante.
Más detalles sobre el problema de rodilla de Sinner
Según Sky Sport Italia, Sinner pasó varios días recibiendo tratamiento en J Medical, en Turín, antes de regresar a las pistas en Monte Carlo. El objetivo era probar la rodilla y comprobar si podía aumentar la intensidad de los entrenamientos lo suficiente como para preparar su participación en Nueva York.
La respuesta no fue positiva. Sinner pudo entrenarse, pero su rodilla no reaccionó lo suficientemente bien ni siquiera ante la carga limitada a la que fue sometida. En esas condiciones, disputar un Grand Slam al mejor de cinco sets sin una preparación adecuada suponía un riesgo demasiado elevado.
Sky informó de que las pruebas médicas realizadas en Turín no detectaron ningún problema especialmente preocupante. La principal dificultad es que Sinner no ha podido entrenarse a alta intensidad desde su triunfo en Wimbledon y, por tanto, no ha podido seguir el programa diseñado por su equipo.
Finalmente, el italiano y su equipo consideraron que no tenía sentido viajar a Nueva York si no estaba físicamente preparado, especialmente ante la posibilidad de agravar el problema de rodilla.
El propio Sinner explicó los motivos de la decisión y aseguró que tanto él como su equipo médico habían trabajado duro, pero que, tras regresar a las pistas en Monte Carlo, comprendieron que “still need more time to recover from my right knee issue.”
Su ausencia supone un cambio importante en el cuadro masculino. Sinner ganó el título de Nueva York en 2024 y volvió a alcanzar la final la temporada pasada. Además, este año habría llegado como uno de los grandes favoritos después de conquistar Wimbledon.
Por ahora no existe una fecha oficial para su regreso. No obstante, Sky Sport Italia informó de que se espera que vuelva en algún momento entre Pekín y Shanghái, entre finales de septiembre y comienzos de octubre. Sinner ya se había comprometido a disputar el Abierto de China en Pekín, que comienza el 30 de septiembre.
Los expertos piden a Sinner que no apresure su regreso
El problema de rodilla también ha reavivado el debate sobre la carga de partidos de Sinner esta temporada. El italiano ganó los cinco primeros torneos Masters 1000 del año, una racha extraordinaria que le llevó a disputar muchos encuentros antes de Roland Garros.
La excampeona británica y comentarista Annabel Croft considera que ese calendario pudo terminar pasándole factura. Calificó la baja de Sinner en Nueva York como “quite a shock” y señaló que la situación demuestra hasta qué punto el circuito se ha vuelto exigente desde el punto de vista físico.
Croft también se refirió a lo ocurrido en París y sugirió que, después de su prolongada sucesión de torneos, había “not much left in the tank”. Sinner logró recuperarse y ganar Wimbledon, pero su última lesión ha provocado que su estado físico vuelva a afectar su participación en otro grande.
Su entrenador, Simone Vagnozzi, ya había hablado en julio sobre el colapso sufrido en Roland Garros. El técnico rechazó que existiera una única explicación y afirmó que el calor, la fatiga y la tensión pueden combinarse, además de recordar que los mejores jugadores “aren’t robots.”
Ahora, el exnúmero 12 del mundo Paolo Bertolucci ha lanzado una advertencia todavía más contundente. El italiano considera que Sinner no debe permitir que el deseo de regresar cuanto antes influya en su decisión.
“You can’t show up at this level if the previous issue hasn’t been resolved,” declaró Bertolucci, quien añadió que una recaída podría incluso poner fin de forma prematura a la temporada 2026 de Sinner.
Por eso, las próximas semanas serán importantes. Sinner ya ha demostrado su capacidad para reaccionar rápidamente ante los contratiempos: pasó de la dolorosa derrota en Roland Garros a conquistar Wimbledon apenas unas semanas después. Esta vez, sin embargo, no hay otro grande esperándole de inmediato y no existe ninguna razón para forzar su regreso.
El italiano espera volver lo antes posible y cerrar la temporada con fuerza. También sabe que Alcaraz puede aumentar la presión en la clasificación si permanece demasiado tiempo alejado de las pistas, por lo que recuperarse por completo y regresar a la competición será fundamental para Sinner.
