Lo que comenzó como una sombra de duda a principios de semana terminó de confirmarse como una realidad amarga para el circuito ATP. Jannik Sinner, el número uno del ranking mundial, oficializó su renuncia al Masters 1000 de Cincinnati. Lastrado por persistentes molestias en la rodilla derecha que lo obligaron a interrumpir sus entrenamientos y recurrir de urgencia a su cuerpo médico en Montecarlo y Turín, el italiano optó por no arriesgar la integridad de su articulación.
Tormenta en el cemento: Jannik Sinner confirma su baja en Cincinnati y enciende las alarmas para el US Open
La noticia sacude con fuerza los cimientos del torneo de Ohio, que en cuestión de días ha visto desmoronarse el cartel de sus dos máximas figuras tras la previa renuncia de Carlos Alcaraz. Por primera vez en las últimas campañas, los dos principales dominadores de la raqueta global afrontarán el US Open a ciegas en cuanto a rodaje en pista dura.
A través de un comunicado oficial emitido por su entorno, el propio Sinner ratificó los motivos de su ausencia y el plan de choque médico al que se someterá antes de volar a Flushing Meadows.
“Después de consultar con mis médicos y mi equipo, tengo que anunciar que debo retirarme del Masters 1000 de Cincinnati. Mi rodilla derecha me ha estado dando problemas y, aunque hemos estado trabajando duro con mi equipo médico, tengo que aceptar que todavía no estoy preparado para competir. Estoy muy decepcionado por no poder jugar en Cincinnati y le deseo a Bob [Moran] y a todo su equipo un gran torneo y mucho éxito. Estoy deseando volver el próximo año y ahora estoy centrado en ponerme a punto para el US Open”, manifestó el transalpino.
Un diagnóstico bajo reserva antes de la gran cita de Nueva York
Aunque el entorno de Sinner no ha especificado el alcance exacto del daño ni la patología concreta que padece en la articulación, la premura con la que su fisiatra debió cancelar su periodo vacacional para atender la emergencia confirma que las sensaciones en pista eran del todo desfavorables.
El retiro de Cincinnati impone un hándicap competitivo mayúsculo para el rey del ranking: aterrizará en el cuadro principal de Nueva York sin haber disputado un solo encuentro oficial sobre cancha rápida desde el mes de marzo, cuando alzó el título en el Masters 1000 de Miami.
El reloj corre a contrarreloj para el último Grand Slam
Con el inicio del Abierto de los Estados Unidos programado a finales de agosto, el campamento del italiano dispone de un margen de tres semanas para neutralizar el proceso inflamatorio y devolverle la movilidad idónea.
La hoja de ruta del líder del circuito queda volcada en la recuperación fisioterapéutica en Italia. La gran interrogante que flota sobre el vestuario ya no es con qué ritmo de competición llegará a Flushing Meadows, sino si su rodilla le permitirá saltar a la pista con plenas garantías físicas.
