Comparar a un tenista con un robot, por muy dominante que sea en la cancha, significa subestimar uno de los aspectos más importantes de la naturaleza humana: el impacto emocional de todo lo que sucede antes, durante y después de un evento.
Jannik Sinner es a menudo descrito como una máquina que puede manejar todo tipo de situaciones, pero la realidad es bastante diferente.
El as italiano es un joven de solo 24 años y, como cualquier otra persona, vive sus altibajos tratando de gestionar su vida deportiva y personal de la mejor manera posible.
Panatta defiende a Sinner
Este es precisamente el concepto que Adriano Panatta intentó transmitir durante el último episodio de ´Citofonare Rai 2´. El exjugador italiano no encuentra agradable llamar a Sinner un robot y piensa que el episodio que tuvo lugar en París lo ha hecho, de alguna manera, más simpático a los ojos de los aficionados.
“Ahora paso mi vida respondiendo sobre Sinner. Supongamos que termina la transmisión, me voy, tomo un taxi y al menos 20-25 personas me dicen ´Adriano, ¿cómo está Sinner?´. ¡Pero qué sé yo!”, bromeó Panatta refiriéndose a la popularidad alcanzada por el oriundo de San Candido. “Sinner es un chico extraordinario y un gran campeón. Nunca se pierde una declaración, es educado dentro y fuera de la cancha y es un gran ejemplo.”
“Lo que le sucedió en París -y puede pasarle a cualquiera, yo también lo he vivido- lo hace más agradable y humano. De lo contrario, se habría convertido en el hombre invencible. Ya lo llamaban robot, lo cual es una cosa horrenda. Es lógico que se frustre, pero, aunque parezca un paradoja, en mi opinión, dio una buena impresión. Vi la foto de él dando un paseo en el ´Vespino´. No olvidemos que es un chico de 24 años...”
El número uno del mundo disfrutó de sus vacaciones en Cerdeña con su novia y volverá a practicar en los próximos días. Jannik no jugará ningún torneo oficial antes del Campeonato de Wimbledon, donde defenderá su título.
