Jannik Sinner ya no solo golpea la pelota con una violencia quirúrgica; ahora también golpea con sus palabras. Tras despachar a Andrey Rublev por 6-2 y 6-4 para meterse en las semifinales del ATP Roma 2026, el italiano alcanzó la cifra estratosférica de 32 victorias consecutivas en torneos de Masters 1000. Pero en lugar de celebrar el hito que lo atornilla en la historia, Sinner prefirió usar el micrófono para denunciar una situación que considera insostenible: el maltrato físico de las sesiones nocturnas.
"Somos humanos, no máquinas"
El número uno del mundo fue tajante al referirse a los partidos que terminan en la madrugada, como el reciente duelo entre Rafa Jódar y Luciano Darderi. "No me gusta cuando se sale a la pista tan tarde, somos humanos", disparó Sinner ante los medios.
Para el de San Cándido, el problema no es solo el partido, sino el "efecto dominó" que destruye al atleta: "Luego está el desfase horario, te acuestas tarde, luego el tratamiento, tienes que comer, la rueda de prensa". Sinner fue enfático al señalar que, bajo esas condiciones, el espectáculo se resiente: "Cuando se sale a la pista tan tarde, es difícil jugar bien al tenis".
El físico: El peaje para reinar en la arcilla
Más allá de la polémica horaria, Sinner analizó su evolución en la superficie más exigente del tour. Tras un 2025 donde rozó la gloria en París, este año siente que su cuerpo finalmente ha hecho "clic". "Físicamente me estoy fortaleciendo... si mejoras físicamente, te ayuda mucho en tierra batida", explicó el italiano.
Sinner’s quarterfinal in 24 seconds 🔛#IBI26 pic.twitter.com/W4xxZfxQJV
— Internazionali BNL d'Italia (@InteBNLdItalia) May 14, 2026
Para Jannik, Roma es el termómetro definitivo antes de la gran cita en Roland Garros: "Aquí puedes ver tu nivel antes de ir a París. Estoy contento; después de este torneo, necesito descansar".
Un récord que no le quita el sueño
A pesar de ser el hombre récord de los Masters 1000, Sinner mantiene los pies en el suelo y una filosofía que lo aleja del ego deportivo. Su prioridad es el legado humano. "Ya estoy escribiendo mi historia... soy una buena persona, y lo que más importa es el nivel que he alcanzado", confesó con la humildad que lo caracteriza.
Mañana, el Foro Itálico volverá a vibrar con él en semis, pero el mensaje ya está enviado: el número 1 exige respeto para el cuerpo del tenista.
