En el tenis, los elogios valen el doble cuando vienen de quien hoy dicta las leyes en el circuito. Jannik Sinner, inamovible en la cima del ranking ATP, ha sorprendido a propios y extraños no solo por su solidez en pista, sino por su faceta como "scout". Tras su victoria ante Elmer Moller, el italiano dedicó gran parte de su comparecencia a analizar a la nueva sensación local: el madrileño de 19 años, Rafael Jódar.
Sinner, que ya fue visto en las gradas de la Caja Mágica analizando el debut de Jódar ante De Miñaur, fue tajante: "Es un jugador muy talentoso. Jódar es muy, muy bueno. Le pega limpio y genera potencia con una facilidad increíble. Puedes escuchar el sonido cuando golpea", afirmó el italiano. Para un tenista que destaca precisamente por la limpieza de su impacto, que Sinner resalte el "sonido" de la bola de Jódar es la confirmación de que estamos ante un golpeador de élite.
La mentalidad: El factor que separa a los elegidos
Más allá del timing y la técnica, Sinner puso el foco en lo que ocurre entre las orejas del joven español. "Me gusta su mentalidad, es calmo y parece muy humilde. Espero que siga mejorando", señaló el ganador de cuatro Grand Slams. Sinner, conocido por su frialdad quirúrgica en los momentos de presión, ve en Jódar ese mismo ADN de competitividad silenciosa que define a los grandes campeones.
El italiano no dudó en incluir a Jódar en un selecto grupo de la "Generación 2006", junto a nombres como Joao Fonseca y Rei Sakamoto. "Es un año muy fuerte. Me gusta ver estos partidos en directo porque en televisión no ves ciertas cosas. En la vida real es totalmente diferente; quiero saber qué nos espera en el futuro", explicó con la curiosidad de quien sabe que, tarde o temprano, tendrá que defender su corona ante ellos.
Destino: ¿Choque en cuartos de final?
Lo que empezó como una observación desde la grada podría convertirse en una batalla en la arena. Sinner ya está en octavos y buscará el pase a cuartos ante el británico Cameron Norrie, en un torneo que históricamente le ha resultado esquivo. La curiosidad del cuadro dicta que, si tanto el italiano como Rafael Jódar logran superar sus respectivos compromisos, se verán las caras por un puesto en las semifinales. De la grada a la red, Sinner ya sabe que el futuro del tenis español tiene nombre y apellido.
