Dos semanas brillantes las que ha vivido Jannik Sinner en esta gira de cancha dura bajo techo en Europa, primero llegó la corona en el ATP 500 de Viena, luego se impuso este domingo en el Masters 1000 de París, eventos en los que ha ratificado estar un escalón por encima del resto y en el que ha batallado con algunos problemas físicos producto del desgaste natural a esta altura de la temporada.
El italiano de 24 años ha vuelto a brillar desde que cedió en la final del US Open contra Carlos Alcaraz y en la entrevista tras ganar a Felix Auger Aliassime en la capital francesa, reveló qué ha cambiado o hecho en los últimos meses. "No estoy haciendo nada en especial, solamente intento hacer lo que hacen todos los demás jugadores, intentar mejorar. Pongo mucho esfuerzo en ello e intento salir de mi zona de confort muchas veces, especialmente en los entrenamientos para entender qué aspectos me pueden ayudar para el futuro. A veces no juegas para ganar cada punto y buscas intentar hacer alguna cosa diferente. Intento jugar con el marcador, si voy quiebre arriba trato de ser más agresivo", detalló el oriundo de San Cándido.
Jannik Sinner regresó al número uno del mundo: No está solo en mis manos, pero estoy contento de serlo
En su batalla particular con su rival de época, Carlos Alcaraz, por el número uno del mundo, Sinner explicó que no era su objetivo y que cerrar el 2025 en la cima no está en sus manos. "No está solo en mis manos, pero estoy contento de serlo. Sabía que la oportunidad estaba ahí desde el principio de la semana. Sin embargo, intento dar el máximo en todos los torneos que juego, y en Turín va a ser igual. El objetivo aquí era maximizar mi potencial día a día, y lo he cumplido. Ahora toca recargar pilas y estar listo para una buena semana de tenis en Turín", finalizó Jannik Sinner.
