El número uno del mundo, Jannik Sinner, comenzará la defensa de su corona este martes en el US Open cuando juegue la primera ronda contra el checo, Vit Kopriva, un jugador que viene de ganar su cuarto Major en Wimbledon y que en el Masters 1000 de Cincinnati sucumbió en la final ante Carlos Alcaraz debido a una fuerte fiebre.
El italiano ya está listo para volver a la acción en Nueva York y previo a su estreno en Flushing Meadows atendió a los medios de comunicación en conferencia de prensa para hablar un poco de su vida más allá de las canchas, revelando cuál es una de sus mayores aficiones, el Lego. "Llevo un tiempo haciéndolo y es genial, me ayuda a desconectar. Pongo música y me tiro horas construyendo Legos. En Nueva York fui a una tienda cercana a mi hotel y compré un coche. Tardé cinco horas en hacerlo y decidí que necesitaba algo más difícil. Es genial porque hace que me olvide de la presión que tenemos los deportistas de élite", confesó el campeón de cuatro Grand Slams.
Jannik Sinner y el agradecimiento a su familia: Tener unos padres trabajadores ha sido una bendición.
Desde niño fue considerado para ser uno de los mejores del mundo y el oriundo de San Cándido cumple con las expectativas, convirtiéndose en ídolo y referencia para muchos, pero sin olvidar sus raíces y a su familia, incluyendo todo el esfuerzo que todos realizaron para alcanzar el sueño de ser tenista profesional.
"Tener unos padres trabajadores ha sido una bendición. En casa solía hablar en una especie de dialecto del alemán que tenemos en mi zona y recuerdo las comidas caseras de mi abuela... Ahora solo las puedo comer algunos días al año, cuando voy a visitarla", recordó el transalpino, quien recordó la etapa en la que tuvo que dejar la casa de sus padres para perseguir su más grande sueño.
"Me fui a vivir con una familia de uno de los entrenadores del centro al que fui a trabajar en mi tenis. Tenía dos hijos y me hicieron sentir parte de la familia. Me gustaba estar allí, tenían perros y gatos, me encantan los animales y jugar con ellos me iba bien", compartió Jannik Sinner.
