Falta poco para que regrese el número uno del mundo, Jannik Sinner, quien ha vuelto a entrenar con libertad en el circuito profesional de la ATP la semana pasada con el británico, Jack Draper, en Montecarlo. El jugador italiano cumplirá dentro de poco la sanción de tres meses de suspensión que acordó con la Agencia Mundial Antidopaje y volverá a competir en el Masters 1000 de Roma, su primer torneo tras ganar el Abierto de Australia.
Simone Vagnozzi: Nosotros no tuvimos más remedio que aceptar lo que venía
El entrenador de Sinner, Simone Vagnozzi, concedió una entrevista donde habló de su reacción al conocer el positivo de su jugador por Clostebol. "El tenis es una metáfora de la vida. Requiere la capacidad de adaptarse a circunstancias siempre nuevas: pelotas, superficies, continentes diferentes. Nosotros no tuvimos más remedio que aceptar lo que venía, intentando sacar lo mejor de esta pausa. Sinceramente, he estado muy desconectado en estas últimas semanas", declaró el entrenador transalpino en una entrevista con el periódico italiano “La Reppublica”.
Vagnozzi profundizó en el momento en el que se enteraron de la noticia. "Fue un shock. Tras reconocer lo sucedido, lo que había pasado, le dije a Jannik que teníamos que tener la cabeza bien alta. Él no había hecho nada malo, cualquiera que haya leído los documentos lo sabe. No le deseo a nadie tener que vivir una situación así", confesó el entrenador de 41 años.
Junto a Carlos Alcaraz, Sinner está liderando el tenis de caballeros, un recambio generacional que han marcado con un gran dominio, adueñándose de los grandes torneos y de la cima de la clasificación. Vagnozzi fue cuestionado por quién es el mejor, el español o el italiano. "Lo sabremos cuando acaben sus carreras y podamos contar el número de títulos ganados. Los dos son jugadores extraordinarios, pero depende de la superficie, del clima, la hora del día, la hora a la que salen a la cancha...", remarcó Simone Vagnozzi.
