Ha sido un torneo brillante para el número uno del mundo, Jannik Sinner, quien conquistó su primer US Open este domingo tras derrotar al estadounidense, Taylor Fritz, en tres parciales.
El oriundo de San Cándido vive un complicado periodo con el resultado de su caso de dopaje y atraviesa momentos complicados con todo el revuelo que ha generado. Pero el joven de 23 años mostró una madurez enorme y ha ganado su segundo Major tras la victoria este año en el Abierto de Australia.
Sinner, Cahill y Vagnozzi en una divertida anécdota con el US Open
Sus grandes apoyos han sido su familia y su equipo, quienes han estado allí para apoyarlo y quienes lo han motivado e impulsado para seguir compitiendo a pesar del duro momento. Esa unión y química que tiene con Simone Vagnozzi y Darren Cahill se nota más allá de las canchas y así lo ha revelado un Sinner que compartió una anécdota sobre una promesa que realizó con sus entrenadores previo al comienzo de la gira sobre cemento por los Estados Unidos.
“Dijimos que si llegaba al menos a una final en la gira norteamericana, tendrían que regalarme una PlayStation 5”, detalló el transalpino, según informa “La Gazzetta dello Sport”.
Sinner se ha mostrado como un joven sencillo, ajeno a las redes sociales y a revelar muchos detalles de su vida privada, pero sigue siendo un atleta de 23 años que quiere vivir y disfrutar más allá de su profesión. Son muchas las actividades que quiere hacer y esta vez habló de su relación con las consolas de videojuegos. “No me gustan mucho, lo reconozco, consumen demasiada energía mental”, contó Sinner sobre su relación con el mundo virtual. “Si tengo que hablar con amigos, juego a Fortnite: así mantenemos el contacto mientras nos divertimos”, reconoció un Jannik Sinner que espera el regalo prometido de sus entrenadores.
