Una de las grandes figuras jóvenes del circuito profesional de la ATP es el brasileño Joao Fonseca, con apenas 19 años ya ha alcanzado la casilla número 42 de la clasificación ATP y ganó el ATP 500 de Buenos Aires este año, un ascenso que le valió ser llamado a la Laver Cup que se jugará desde este viernes en San Francisco.
El tenis del carioca ha maravillado a muchos y una leyenda que quedó impresionada fue el ex número uno del mundo, Andre Agassi, quien analizó el juego del joven suramericano en una entrevista con la web oficial del torneo.
Agassi sobre Fonseca: lo que más me ha sorprendido cuando le he conocido es su mentalidad
"Su juego es muy fácil de respetar y de admirar. La fuerza bruta que puede generar desde ambos lados de la cancha, casi sin esfuerzo... puede hacer el mismo movimiento y generar muchísima velocidad a la pelota sin que parezca que quiere golpear más fuerte. Su movilidad es buenísima, pero lo que más me ha sorprendido cuando le he conocido es su mentalidad. Es un tipo que no necesita sentirse validado por nadie. No se deja intimidar por el entorno, él cree que pertenece a estos torneos, que se merece estar aquí, que debe y quiere seguir mejorando. Es inteligente, perceptivo y receptivo. Me gusta cómo procesa las cosas, y eso solo le va a ayudar a ser su mejor versión", detalló el campeón de ocho títulos de Grand Slam.
El “Kid de Las Vegas” también fue cuestionado por la importancia de la mentalidad en el éxito de un jugador profesional de tenis, palabras en las que destacó lo que es clave para él en el camino al éxito. "Kyrgios tiene un talento que prácticamente es inigualable, pero, ¿cómo de fiable es como jugador? Alexander Zverev, otro chico que tiene un tenis enorme, que parece profesional y centrado, pero hay tantísimo dentro de la psique del tenista, de tratar de ser el mejor y verdaderamente llegar ahí... Hablamos de talento, pero nunca sabes cómo de lejos te puede llevar”, explicó el estadounidense.
“Utilicemos a Pete Sampras como ejemplo. Le veía entrenar cuando tenía 17 años, yo ya era el #3 del mundo y sentí lástima por él. Le veía y pensaba que jamás llegaría lejos. Me sentía mal, no iba a llegar a nada: era incapaz de golpear un revés, se veía muy perezoso, sin cabeza, su mente parecía estar en otro lado... y mira todo lo que logró. Nunca sabes quién lo puede lograr y hasta dónde puede llegar un deportista. El tenis tiene un efecto trampolín: algunos lo utilizan como impulso y ya no puedes pararles, otros piensan que lo van a lograr y se desvanecen. Ese factor extra que no se ve es el que marca la diferencia”, remarcó Andre Agassi.
