No vivía la mejor temporada, pero su esfuerzo le trajo una enorme recompensa al conquistar un título en una superficie en la que había sufrido en años anteriores, pero Iga Swiatek demostró que puede competir en cualquier parte y ganó Wimbledon por primera vez en su carrera.
La polaca, quien compite esta semana en el WTA 1000 de Montreal y dónde jugará la segunda ronda contra Eva Lys, visitó el podcast de Andy Roddick y allí habló de los cambios que hizo para triunfar en la Catedral del tenis. "Empecé a servir mucho mejor, mi entrenador me forzó a sacar más a la ‘T y era una de las que antes no me gustaba a hacer porque pensaba que era muy arriesgado para mí. Necesitaba que alguien me diera la confianza para hacerlo y demostrarme que podía sacar en cualquier dirección. Empecé a hacerlo en Australia y me fue bastante bien, aunque en otros torneos no, pero es algo que forma parte del proceso. Y en Wimbledon también me ayudaron las pelotas porque se pegaban más al cordaje y el punto dulce era más amplio porque las pelotas eran más pesadas. La verdad es que nunca había servido tan rápido y me sorprendió. No sé si seré capaz de repetirlo en otros torneos", explicó la oriunda de Varsovia en el podcast "Served with Andy Roddick".
Iga Swiatek revela el momento en el que se enteró del positivo por dopaje: no pude ni comenzar a leerlo porque me puse a llorar
Swiatek venía de caer en París, no pudo defender su corona en Roland Garros, pero eso no le impidió trabajar más fuerte para volver a la cima para reconquistar la gloria. "Me sentí más liberada cuando perdí en 2023 durante unas semanas el número uno. Al principio estaba devastada, pero luego fue algo muy liberador y me ayudó a motivarme para decirme a mí misma que ya no era la caza, sino que era cazadora. Pero cuando perdí en las semifinales de este año en Roland Garros fue diferente porque me tuve que centrar en las cosas que tenía que corregir y fijarme. El cambio de chip vino después de Roma, allí no estaba para nada concentrada, tenía muchos pensamientos negativos y sabía que si no cambiaba de actitud en ese momento no iba a cambiar nunca. Perder en Roland Garros no fue ningún drama porque sabía que no estaba jugando bien. Podría decir que mi éxito en Wimbledon no llegó en Wimbledon, sino que comenzó en Roma", reveló la número tres del mundo.
Uno de los puntos más duros para comentar fue el positivo por dopaje que experimentó la jugadora que ya ha sido número uno del mundo, quien contó lo fuerte que fue para ella el momento de enterarse de la noticia. "Fue terrible. Estaba en un acto promocional en Varsovia y al meterme en mi email veo que me ha llegado un correo de la ITIA. Pensaba que era el típico correo de recordatorio. Pero no pude ni comenzar a leerlo porque me puse a llorar y mi agente pensaba que era porque había muerto alguien. Le pasé mi teléfono y cuando lo leyó tampoco supo cómo reaccionar, porque nadie sabe cómo actuar después de eso. Ese mismo día nos reunimos todo mi equipo con mi abogado. Yo estaba muy afectada y estuve llorando como dos semanas. No tenía ganas de entrenar porque sentía que todo esto era culpa del tenis. Sentí que había perdido mi integridad y que nadie me iba a creer y que estaba acabada, que todo lo que había conseguido iba a desaparecer", confesó la polaca de 24 años. "Mi equipo me ayudó todo el tiempo y empezamos a testear todos los suplementos y medicinas que normalmente consumo. Pero, mientras tanto, intenté evadirme y quedé con mis amigas, que no sabían nada de lo que estaba pasando, pero al final les confesé lo que estaba ocurriendo. También hablé mucho con mi psicóloga que me ayudó muchísimo a buscarle una lógica a todo", remarcó Iga Swiatek.
