Una nueva final este año en Masters 1000 para Jack Draper, esta vez sobre arcilla y en Madrid luego de ganar en Indian Wells en los Estados Unidos, un jugador que llega a la definición del torneo tras superar al italiano Lorenzo Musetti por 6-3 y 7-6 en otro gran partido en esta gira sobre arcilla este sábado.
El número seis del mundo pasó por conferencia de prensa para analizar su triunfo, detallando esta nueva versión de un Draper que empezó a acostumbrarse a las grandes definiciones en los torneos más importantes.
"Cuando era más joven, siempre estaba luchando y corriendo por toda la cancha, no tenía tantas armas, porque era muy pequeño. Siempre me enfrentaba a chicos más grandes porque ganaba mucho. Conforme fui creciendo, las cosas fueron difíciles. Considero que llegué en torno al número 50 del mundo siendo un contragolpeador, un jugador defensivo”, dice el zurdo de Sutton sobre la evolución de su juego.
Jack Draper y la evolución de su juego: Creo que tengo un equilibrio mucho mejor ahora mismo
“El año pasado entré en una pequeña crisis, pensando a dónde se dirigía mi juego y qué debía cambiar. Hice algunas cosas y traté quizás de acabar en el otro lado de la balanza, golpeando cada pelota lo más fuerte que pueda, devolviendo estando muy dentro de la cancha, todas esas cosas... pero realmente ese experimento no funcionó”, confesó Draper, quien destacó lo más importante en su cambio.
“Es que pudiese aprender a ser defensivo y hacer todo lo que hacía antes, pero a la vez atacar cuando debo atacar. Creo que tengo un equilibrio mucho mejor ahora mismo. Como dije ayer, construir esa maqueta no es fácil: soy un tipo grande, pero no soy ese perfil que tira bombas al saque y firma golpes ganadores por doquier, puedo hacer un poco de todo en cancha, y creo que eso es lo que diferencia a los mejores jugadores", remarcó el jugador de 23 años.
Esta vez Draper contó con una presencia especial y de mucha suerte en la grande, su madre, que fue a verlo tras Montecarlo, donde no tuvo una gran participación, por lo que esta vez quería regalarle el triunfo.
"Pasas mucho tiempo fuera de casa, sin ver a tu familia. Consigo ver más a mi hermano porque trabaja dentro de la industria del tenis, pero mi madre suele estar en casa con el perro, eso la hace feliz. Las últimas veces que ha venido a verme jugar, en primera ronda de Roland Garros tuve un partido horrible, y después Montecarlo este año, donde también hice una segunda ronda muy pobre. Es como si cada partido en el que venía a verme yo estuve horrible. Cuando me dijo ayer que iba a venir, pensé que no sé si era lo correcto (sonríe). Me alegro de que al final viniera, porque hoy tuve un gran partido, y quizás la suerte haya cambiado", remarcó Jack Draper.
