Ashleigh Barty vs Karolina Pliskova: Duelo de estilos en la final de Miami


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Ashleigh Barty vs Karolina Pliskova: Duelo de estilos en la final de Miami

Innumerables jugadoras de talento y potencial indudable se presentan cada semana como candidatas al título que corresponda, y en muy raras ocasiones una es capaz de encadenar varios títulos. Son tiempos de escaramuzas, de igualdad extrema que algunos perciben como debilidad de las mejores, pero que debe interpretarse como talento generalizado por un amplio grupo.

Es por ello por lo que cada tentativa a la gloria ha de valorarse como una oportunidad única. El WTA Premier Mandatory Miami Open 2019 ha hecho una progresiva criba de favoritas de la que se han librado dos jugadoras muy diferentes entre sí, pero que comparten su pasión por este deporte y el anhelo por mejorar.

Ashleigh Barty y Karolina Pliskovase medirán en un duelo que promete emociones fuertes. Ninguna de las dos ha ganado un título de esta envergadura, y aunque llevan tiempo codeándose con las mejores, cada una busca explorar sus límites.

Karolina Pliskova sabe lo que es alcanzar la cima, pero la asignatura pendiente que tiene con los Grand Slams sigue restando brillo a su gran trayectoria. Un WTA Premier Mandatory podría ser el revulsivo necesario para quitarse la presión, volver a acortar distancia en la lucha por el número 1 del mundo y demostrarse a sí misma que puede seguir ganando en los escenarios más importantes del planeta tenis.

Por su parte, Ashleigh Barty estrena condición de top-10 tras recuperar esa chispa de la que hizo gala en un 2017 memorable marcado por una resurrección tenística milagrosa. ¿Cuáles pueden ser las claves del partido? ¿Cómo llegan ambas jugadoras al partido decisivo? Analizamos en profundidad lo que puede dar de sí la gran final.

Ashleigh Barty ha perdido tres partidos en lo que va de año, y todos ellos han sido ante jugadoras afincadas en el top-10 y, teóricamente, mejores que ella. Petra Kvitova fue su verdugo tanto en la final de Sidney como en los cuartos de final del Open de Australia, mientras que Elina Svitolina frenó su trayectoria en octavos de Indian Wells.

Alternando con maestría el éxito en individuales con ser una de las mejores del mundo en dobles, la australiana ejecuta un estilo de juego al alcance de muy pocas, y que saca de su zona de confort a las pegadoras inmisericordes que pueblan el circuito.

Su capacidad de alternar velocidad, alturas y efectos, un revés cortado muy pocas veces visto en la historia del tenis femenino, así como el equilibrio del que hace gala en su juego, siendo capaz de atacar con maestría acabando en la red y defenderse con garra, le sitúan como una de las tenistas más versátiles del mundo.

En Miami está haciendo gala de una confianza tremenda, que empezó a adquirir con partidos sublimes ante Dayana Yastremska y Samanta Stosur. Supo sufrir ante Kiki Bertens, a la que tuvo que remontar un set de desventaja, y alcanzó un estatus superior al ser capaz de ganar a Petra Kvitova, y tomarse la revancha de sus duelos precedentes.

Pocos dudaban de que sería capaz de desbordar a la inexperta Anett Kontaveit, con un tenis que puede hacer muchas cosquillas a Pliskova. La humedad reinante en Miami hace que sea difícil desbordarle e imprimir la potencia necesaria a pelotas que adquieren efectos endemoniados cuando llegan desde su raqueta.

Acumula tres títulos (Kuala Lumpur 2017, Nottingham 2018 y Zhuhai 2018), pero ha perdido cuatro finales por lo que busca con anhelo equilibrar esa balanza.