Felix Auger-Aliassime: Intento darlo todo cada vez que juego por mi país



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Felix Auger-Aliassime: Intento darlo todo cada vez que juego por mi país

Se revolvió contra su suerte Canadá. Sobre el papel, jugarse el todo por el todo en el dobles, ante una pareja que no había perdido en 8 partidos de Davis Cup como los alemanes Kevin Krawietz y Tim Puetz, era una apuesta arriesgada.

Y también lo fue alinear junto a Vasek Pospisil a un Denis Shapovalov que había perdido el partido inicial ante un jugador situado 134 puestos por debajo de él en el ranking mundial como Jan-Lennard Struff.

Fueron precisamente Shapovalov y Pospisil los héroes de esa final de 2019 disputando todos los puntos que les llevaron al duelo con España, a la postre, campeona. Aunque la cosa no empezó nada bien para ellos.

La pareja alemana se adjudicó el primer set. Canadá estaba aún más cerca del abismo… Pero el entendimiento entre los dos tenistas canadienses, el ánimo constante que se transmiten el uno al otro y la sensible mejora en los golpes de Shapovalov les permitió remontar y terminar dominando con autoridad la contienda.

Hundimiento germano, que estuvo a un solo set de encadenar dos semifinales de Davis Cup, por primera vez desde el período 1993-95, en el que disputaron 3 seguidas. “Todo el crédito para Félix por dejar al equipo con opciones”, dijo en pista Shapovalov, “nos ha salvado.

Siempre es un placer jugar con Vasek. Es increíble compartir la pista con él”. Por su parte, Dancevic destacó que “tuvimos que esforzarnos mucho. Los alemanes son un equipo increíble y teníamos que dar la cara.

Estos chicos lo han hecho muy bien. Nuestro banquillo y nuestro personal de apoyo han estado increíbles. Todo el mundo estaba allí dando cada gramo de energía. Estoy muy orgulloso de los chicos. Vamos a prepararnos para la siguiente ronda”.

La apuesta de Frank Dancevic, el capitán canadiense, fue ganadora. Y los finalistas de 2019 están ya en semifinales donde el sábado 26 de noviembre se verán las caras con Italia, verdugo de Estados Unidos, a partir de las 13.00 horas (CET).

Primera derrota en Davis Cup de Krawietz y Puetz Tras la victoria inicial de Jan-Lennard Struff sobre Denis Shapovalov por 6-3, 4-6 y 7-6 (2), Felix Auger-Aliassime salió a la pista del Martín Carpena con la obligación de ganar.

Y lo hizo con un sobrio triunfo sobre Oscar Otte: 7-6 (1) y 6-4. Y es que el número uno canadiense sigue demostrando que puede confiarse en su solvencia. Aunque el alemán Oscar Otte lo intentó con ahínco, el estado de forma actual de Auger-Aliassime, número seis del mundo, no dejó lugar a la sorpresa.

Se imponía en un partido sin estridencias pero muy efectivo en una superficie en la que ha superado a tenistas de la categoría de Carlos Alcaraz, Rafael Nadal y Novak Djokovic. El resultado puede parecer ajustado pero el triunfo del canadiense nunca estuvo en peligro.

“Intento darlo todo cada vez que salgo a la pista”, dijo Auger-Aliassime nada más concluir el partido. “Nunca es fácil en Davis Cup pero fui capaz de hacerlo bien con las cosas que yo controlaba y serví muy bien”.

Struff dejó sin respuestas a Shapovalov Se ha repetido hasta la saciedad que en Davis Cup los rankings no cuentan. Y eso quedó patente en el duelo que abrió la eliminatoria de cuartos de final entre Alemania y Canadá y que enfrentó a Jan-Lennard Struff y Denis Shapovalov.

Les separan 134 puestos en la clasificación mundial pero fue el número 152 el que se impuso, tras dos horas y 5 minutos de juego, al número 18. Struff, que esta temporada ha tenido que lidiar con una lesión en el pie que le tuvo apartado de las pistas durante algo más de cuatro meses, ha intentado llegar a Málaga en el mejor estado de forma posible.

Y sumaba su cuarto triunfo consecutivo (ganó sus tres partidos en la fase de grupos de Hamburgo) en la competición a costa de un Shapovalov que, al igual que durante toda la temporada, tuvo demasiados altibajos en su juego.

El número dos alemán, además, jugaba en sus condiciones favoritas. Su potente saque, unido a que, pese a su envergadura, se mueve con agilidad, puede golpear de ambos lados y subir con garantías a la red, fueron una tortura para un Shapovalov que tuvo demasiados arrebatos cuando las cosas no salen como él desea y constantes peleas consigo mismo y con todo el que se le ponía por delante.