Roberto Quiroz: La Copa Davis es como una religión



by   |  LEER 200

Roberto Quiroz: La Copa Davis es como una religión

No muchos confiaban en que Ecuador pudiese superar la fase de grupos en las Davis Cup Finals de este año después de que el sorteo los colocase al lado de los vigentes campeones España y de los grandes favoritos la Federación Rusa de Tenis (FRT).

Pero el hecho de que los sudamericanos terminasen con un cero en la columna de victorias no cuenta toda la historia de la buena actuación que los hombres de amarillo tuvieron en Madrid. Quizá no haya mejor cumplido hacia el equipo de Raúl Viver que el hecho de que la FRT, que cuenta en sus filas con cuatro jugadores en el 'top 30', no subestimase a su rival de menor ranking.

Después de ver cómo Ecuador había puesto a España contra las cuerdas en la primera serie del grupo, el capitán ruso Shamil Tarpischev decidió no dar descanso a sus mejores jugadores para enfrentarse a los ecuatorianos.

El equipo ecuatoriano pensará probablemente en todo lo que pudo haber ocurrido en Madrid. Emilio Gómez cayó derrotado en un tie break en el tercer set ante el número 20 mundial Pablo Carreño el viernes, Roberto Quiroz le robó un set y le causó innumerables problemas al número 5 mundial Andrey Rublev el sábado, y Diego Hidalgo y Gonzalo Escobar demostraron lo buenos que son como pareja de dobles llevando a España al límite en un apretado encuentro a tres sets.

"Estoy muy orgulloso," dijo el capitán Viver. "No han sido los resultados que queríamos, pero la lucha, el nivel competitivo, el nivel al que ha jugado todo el equipo fue muy, muy bueno. Podíamos haber ganado la serie (contra España).

Nunca me podré quedar del espíritu de este equipo." Entonces, ¿qué es lo que hace que los jugadores de Ecuador lo den todo cuando visten la camisa amarilla? Para Quiroz la respuesta es simple.

La Copa Davis es más que un partido de tenis. Y los vínculos que tiene con sus compañeros de equipo son muy profundos. De hecho, es un asunto de familia. Quiroz es sobrino de la leyenda del tenis Andrés Gómez, que, además, es el padre del actual número uno del país Emilio Gómez.

Y tanto Quiroz como Gómez son primos del antiguo número 10 mundial Nicolás Lappenti y de su hermano, también tenista, Giovanni. "El viaje (a las finales) ha durado 11 años," explicó Quiroz.

"La Copa Davis siempre ha sido algo así como una religión. Para mí, ir a una serie de Copa Davis, fue como, no sé, como para alguien religioso ir a misa los domingos. Crecí con ello."

"Siempre cuento la historia de cuando jugamos contra Gran Bretaña en Ecuador. Tim Henman y Greg Rusedski estaban allí. Emilio y yo les sacábamos fotos. Teníamos 10 años, creo, o menos ¡Y entonces le preguntaron a mi tío si podían sacarse una foto con él!" "Este viaje ha sido increíble.

Por supuesto, no ha terminado. Estar en esta posición con nuestros rankings te dice mucho de lo que la Copa Davis significa. Siempre hemos tenidos buenos resultados y la gente es como, 'guau, ¿qué está pasando?', pero creo que todo se debe a la unión del equipo.

"Para mí y para el equipo, (estar en las finales) significa mucho. Es un recuerdo que vamos a tener para siempre y esperamos poder volver a vivirlo." Además de tener la oportunidad de probarse a sí mismos contra algunos de los mejores jugadores del mundo, a los que normalmente no se enfrentarían en el Tour, Gómez cree que lo más positivo que se llevarán de estas Finales es el haber descubierto a una dupla de dobles de garantía.

El número uno de Ecuador cree que la combinación Escobar-Hidalgo hace que el equipo sea muy difícil de batir en los Qualifiers de abril del año que viene. Y desafía a cualquiera que pueda pensar que van a ser una presa fácil.

"Creo que vamos a ser un equipo muy duro de derrotar después de estas dos series," dijo Gómez. Los dobles nos hacen más peligrosos, porque antes de eso, no teníamos una pareja solvente.

Uno de los singlistas tenía que jugar dobles y en ocasiones los dos." "Creo que somos capaces de ganar los cinco partidos en los Qualifiers. Eso nos hará peligrosos. Creo que si jugamos a casa, es incluso mejor para nosotros, porque podremos escoger las condiciones. Estamos listos par el año que viene. Que nadie diga que no han avisado.